Gutiérrez pone condiciones a la obra del suburbano hasta El Palo

  • La consejera supedita la ejecución del ramal al buen funcionamiento de las líneas 1 y 2 y a una política de movilidad municipal que dé prioridad al transporte público

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La consejera de Obras Públicas de la Junta de Andalucía, Concepción Gutiérrez, sembró ayer nuevas dudas en el horizonte del proyecto del Metro de Málaga. A los interrogantes que pesan sobre el desarrollo del ramal a Teatinos, especialmente en lo que respecta al tramo que pasa por la Alameda Principal y el Paseo del Parque, Gutiérrez sumó ayer algunas sombras sobre el futuro de la línea 3, que extenderá la red del ferrocarril urbano hasta El Palo y Rincón de la Victoria. Hasta el punto de que condicionó su ejecución al buen funcionamiento de los ramales que se impulsan en estos momentos y a una adecuada política municipal que dé prioridad al transporte público, algo que, según dijo, no está ocurriendo.

"La ciudad no está adaptada en estos momentos al transporte público", sentenció la consejera, quien insistió en la necesidad de abordar un diseño urbano "orientado" en la potenciación de la movilidad sostenible y en la reducción del vehículo privado. Y señaló que será tras la puesta en servicio de las líneas 1 y 2 del ferrocarril urbano cuando la Administración regional verá "si funciona el Metro o no". "A lo mejor la ciudad no está preparada y los ciudadanos no tienen como prioridad el transporte público", sentenció.

Las aseveraciones de la titular de Obras Públicas, que en unas semanas dejará el cargo tras haber sido elegida para formar parte de la lista del PSOE al Congreso de los Diputados, ponen en duda la futura ampliación de la red de Metro, en la que se daba por segura la construcción del ramal hasta El Palo. Además, supone un ataque directo a la política de movilidad del equipo de gobierno del PP y a su nula intención por reorientar la situación.

A este respecto, recordó los incumplimientos en los que, a su juicio, está cayendo la revisión del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) de Málaga, que debe dibujar el desarrollo de la capital de la Costa del Sol en el horizonte de la próxima década. "No contempla plataformas reservadas para autobuses, ni la reducción de tráfico en el centro urbanoý", se quejó Gutiérrez, quien añadió: "No se puede pensar en el Metro para que lo utilice el otro. Hay que pensar en el Metro en primera persona".

Y señaló que la construcción del ferrocarril urbano debe enmarcarse en el plan metropolitano de movilidad que desarrolla la Junta, en el que la ciudad central, en este caso Málaga, tiene un papel importante, similar al que tiene Sevilla. Sin embargo, en la capital hispalense "ya hay carriles bici, se hacen aparcamientos disuasorios, se busca la intermodalidad, se integra la filosofía del transporte público", un camino en el que Málaga "aún no ha dado los primeros pasos".

El ataque verbal lanzado por la consejera contra el Ayuntamiento de la ciudad reaviva la tensión que durante varios años ha marcado las relaciones entre ambas instituciones y que en las últimas semanas parecía remitir un tanto. Por el contrario, en la jornada de ayer, la responsable autonómica aprovechó la rueda de prensa posterior a la visita que un gran número de representantes políticos y de la sociedad malagueña, entre ellos el alcalde, Francisco de la Torre, para censurar el comportamiento del Consistorio en la obra del suburbano.

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