Historia y peligro en la esquina

  • Técnicos de Repsol empezaron ayer a desmantelar la gasolinera de Fuente Olletas · Los vecinos temían posibles accidentes y atracos y criticaban los atascos de tráfico

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Es una de las gasolineras más conocidas de la capital. Se instaló hace más de 50 años en Fuente Olletas y servía para repostar y parar a todo aquel que quería salir o entrar en Málaga pues en aquella época las autovías todavía eran ciencia ficción. Ayer, varios operarios de Repsol iniciaron su desmantelamiento. Un camión extraía el combustible mientras varios operarios picaban el interior de lo que era la tienda. Se pone fin así a un recinto histórico y, sobre todo, a la pesadilla de miles de vecinos de la zona que venían reclamando desde años la desaparición de esta estación de servicio por los posibles problemas de seguridad -está rodeada de edificios- y por los reales de tráfico, entre otras cosas.

El día era triste. Las fuertes lluvias y el nublado agrian el carácter de cualquier malagueño, poco acostumbrado a este tipo de climatología. Sin embargo, los vecinos estaban ayer bastante contentos. "Estoy encantada de la vida de que quiten la gasolinera y, como yo, otros muchos vecinos. Ya era hora", afirmó María José Cainzos, una ciudadana que lleva 20 años viviendo en Fuente Olletas. "No era seguro tener eso ahí porque hay viviendas por todos sitios y si un día hubiera explotado, imagínese el drama", continuó.

María Ángeles Luque lleva tres meses trabajando en la panadería Mari Paz, situada justo detrás de la gasolinera, aunque siempre ha residido en la barriada. "Es un tema que no preocupa mucho pero la verdad es que sí viene bien porque había un continuo piterío de coches y muchas colas. Además cuando cargaban la gasolina había siempre mucho olor y era muy desagradable". En esos momentos, una vecina entra en la panadería y, al ser preguntada, aseguró "estar muy contenta". Siempre ha vivido en Fuente Olletas hasta el punto que recordó que "al principio, hace décadas, había un trabajador llamado Severino que echaba el combustible con una regadera".

Josefa Gómez es otra de las clásicas del barrio. Regentaba un quiosco y, desde hace años, tiene un local de prensa y chucherías llamado Autoservicios Pepe ubicado justo a la derecha de la gasolinera, en el mismo inicio de la enorme cuesta empinada de la calle Toquero, que culmina en el Camino de los Almendrales. Está satisfecha por el desmantelamiento aunque no oculta su "pena" porque "conocemos a los empleados de la gasolinera desde hace muchos años y me da mucho sentimiento que se vayan. Son personas muy trabajadoras y solidarias que, cuando ha habido cualquier accidente o percance, siempre han estado ahí para ayudar". No obstante, Gómez ve lógico que retiren la estación "porque era una molestia con el ruido, los olores, que eran mayores en verano con el calor, y porque era un peligro. Por una parte, he visto motos ardiendo y, por otro lado, ha habido bastantes atracos de madrugada lo que obligó a los trabajadores a tener que cerrar la gasolinera por las noches".

Francisco del Pino es el propietario de la carnicería Del Pino, situada a pocos metros de la gasolinera. Lleva con el negocio desde 1983 "y eso del peligro es una tontería. Yo he visto arder coches y motos y nunca ha pasado nada". Sin embargo, cree que es una buena medida por "el caos de tráfico que se ha generado". Del Pino hizo hincapié en que "la gasolinera lleva toda la vida pero, cuando el barrio ha ido creciendo, no le hicieron una entrada propia, por lo que siempre había follón en la rotonda entre los coches que querían echar gasolina y los que subían para los montes".

Hay cierta expectación por saber qué se va a colocar en ese espacio, un pequeño triángulo en el que el Ayuntamiento prevé instalar una zona verde. Algunos vecinos aplauden la medida pero otros no lo ven tan claro. Del Pino, por ejemplo, reclama que se cree una zona para que los perros hagan sus necesidades "y no las dejen por todas las calles" mientras María Ángeles Luque ve peligroso que, justo al lado de una rotonda con bastante tráfico, se abra una zona verde "donde puede haber niños jugando o personas mayores". En cualquier caso, eso será otro cantar. La gasolinera quedará totalmente desmantelada en unos días y Repsol, propietaria del recinto, ha abierto otra en Ciudad Jardín tras llegar a un acuerdo con el Consistorio. La barriada de entrada a Málaga, como antaño en Fuente Olletas.

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