"Hizo un trompo con el coche marcha atrás hacia mí y salí despedido 10 metros"

  • El relato de un agente de Estepona atropellado cuando dio un alto por exceso de velocidad

Daniel, el policía local de Estepona que el día 27 de junio fue atropellado por un individuo al que le dio el alto por exceso de velocidad, continúa recuperándose del siniestro que le obligó a pasar por quirófano como consecuencia de una fractura en el fémur. El pasado jueves recibió el alta médica pero hasta dentro de varios meses no recuperará la normalidad. "La rehabilitación será bastante larga porque lo que ocurrió fue muy grave. He perdido mucha sangre. Gracias a mi preparación física, no me partí la cadera", detalló el agente, perteneciente a la Unidad de Apoyo y Prevención (UAP).

Ha transcurrido más de una semana del accidente y aún recuerda con detalle lo sucedido. "Iba con otro compañero a identificar un coche que había accedido a la autovía desde la vía de servicio a gran velocidad. Nos llamó la atención la rapidez con la que el conductor circulaba y las características del automóvil, que tenía placas inglesas. Vimos que se dirigió a aparcar a un terrizo junto a un hotel, en la urbanización Diana", relató el efectivo a este periódico. Fue entonces cuando los policías decidieron acercarse a él. "Le pedí que parara el motor. Contestó en inglés. Giró la cabeza y cuando vio que iba uniformado aceleró bruscamente. Dio marcha atrás, hizo un trompo hacía mí. El impacto resultó fuerte y salí despedido 10 metros", narró.

Daniel cayó de espaldas al coche, no podía levantarse y temía que volviera a atropellarlo. "Solo escuchaba a mi compañero decir: ¡Policía! Detenga el vehículo mientras le apuntaba", recordó el agente, quien subrayó la brillante actuación del otro funcionario. "Fue de matrícula de honor. Disparó en una rueda e impactó en un perfil muy bajo. Para cualquier tirador hubiera sido muy difícil acertar", señaló.

El conductor se dio a la fuga por la autovía y, tras perder el neumático, condujo cinco kilómetros sin él. Después, abandonó el vehículo, que circulaba sin seguro ni ITV, en una urbanización de Cancelada. Lo estacionó y entró en un bar con la chica que viajaba con él. Desde allí pidieron un taxi. "La frialdad con la que actuó era propia de un malo de verdad. Se fueron hasta un hotel de Marbella en el que se alojaban. A un niño de 8 años le llamó la atención ver cómo habían dejado un coche tan potente sin rueda", precisó.

La impecable coordinación de los agentes de distintos puntos de la provincia permitió que en tres horas la Policía Local de Marbella encontrara al individuo en las inmediaciones de un hotel y a su acompañante, que aunque inicialmente negó que lo conociera después reconoció los hechos.

Agradecido con las numerosas muestras de apoyo, el martes de la semana pasada sufrió otro revés: el supuesto autor del atropello había quedado en libertad. "Siento impotencia y ganas de llorar. ¿Tenía que haber muerto para que decretaran prisión preventiva? La Justicia nos indigna. ¿Con qué animo me reincorporo sabiendo que no tengo respaldo legal?", se preguntó el policía, padre de tres hijos.

La labor de la Unidad a la que Daniel pertenece es similar a la del Grupo Operativo de Apoyo (GOA) que opera en la capital. A ella pertenece también la Unidad Canina, centrada en la detección de drogas. "Somos dos equipos de nueve integrantes cada uno", afirmó el agente, que compartiendo su testimonio espera que se tome conciencia del peligro al que la Policía está sometida.

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