Humildad y Paciencia presenta a su misterio lleno de detalles

  • Tres romanos y dos sayones componen la escena · Uno de ellos lleva tres dados en su mano para jugarse los ropajes del Señor · Hoy saldrá por las calles a las 16:30

El grupo escultórico de Humildad y Paciencia por fin ha sido desvelado. La cofradía, que hoy recorre las calles del barrio de la Cruz de Humilladero (16:30), ve así conseguido uno de sus principales sueños: proporcionar a su imagen cristífera un misterio de calidad. La escena que refleja es el momento en que Jesús, sentado en posición pensante con la barbilla apoyada en su mano derecha, espera para ser crucificado. Tres romanos y dos sayones completan la escena. Cada uno lleva distintos elementos pasionistas que le imprimen personalidad al grupo, obra de Ramos Corona.

De los tres romanos, uno ostenta el rango de centurión, por lo que lleva armadura, grebas y casco de orfebrería. Estos trabajos han sido realizados pro Adán Jaime. La armadura presenta una medusa y serpientes en el centro. La túnica interior y la capa son obras de Juan Manuel Sánchez Quiñones. Este romano está situado en la derecha trasera del Cristo en ademán de mandarlo a crucificar.

Los otros dos romanos llevan corazas y sandalias de cuero hechas a mano en el taller de Rafael Varo. Las labores de orfebrería y bordado llevan la firma de Jaime y Quiñones respectivamente. Uno, que luce una cicatriz y una verruga, controla los preparativos de los sayones antes de crucificar al Señor mientras que el otro aparece por la izquierda con la intención de robarle la túnica para jugarla a los dados. En su mano izquierda porta los tres dados que marcarán el destino de las vestiduras. Además, va sin casco ya que está apoyado en el suelo.

Los dos sayones que aparecen en la escena son de distintas edades. Uno de ellos refleja a un hombre joven que quiere alzar la cruz y el otro, de edad más avanzada, con arrugas en la cara y el pecho caído, quien porta los clavos y el martillo en la mano. La cruz arbórea ocupa todo el largo del trono.

El hermano mayor de la corporación, Rafael González, declaró sentirse muy orgulloso de la finalización de este proyecto. El autor, Ramos Corona, estuvo también presente en el acto. El exorno lo conforma un risco con flores silvestres.

Pero las novedades de la hermandad asentada en la calle La Unión no terminan aquí. La Virgen de los Dolores y Esperanza saldrá en un nuevo trono, diseñado por Curro Claros. La estructura ya está hecha, según indicó González, y el recubrimiento de madera, adaptándolo a las medidas del proyecto. La carpintería es de Francisco Marcos Becerra. El palio se ha adaptado al nuevo diseño, mientras que las barras, los arbotantes y las ánforas son las mismas que tenía. El nuevo trono tiene una extensión de 13 metros, seis varales y será llevado por unos 180 portadores. Por su parte, el trono del Cristo contará con unos 200 portadores que vestirán túnicas nuevas en color beige, confeccionadas por un grupo de hermanas de la propia hermandad.

Asimismo, la sección del Señor estrenará un estandarte, con pintura de Pepe Palma, bordado por Raquel Romero mientras que la orfebrería corre a cargo de Adán Jaime, según diseño de Curro Claros.

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