El IMV afronta la recuperación de 56 bloques en el entorno de La Palmilla

  • Tras impulsar la obra en 18 inmuebles, ahora licita los proyectos para el resto de edificios en La Palmilla, 26 de Febrero y Virreina

Casi cerrado el capítulo de rehabilitación abierto años atrás en la barriada de la Palma, con 2.800 viviendas beneficiadas de unas 3.000, el Ayuntamiento de Málaga traspasa la frontera del río Guadalmedina para ejecutar la transformación física de los 1.420 pisos levantados en los barrios de La Palmilla, 26 de Febrero y Virreina. Tras dar los primeros pasos a lo largo del pasado ejercicio, el Instituto Municipal de la Vivienda (IMV) afronta ahora la planificación final de esta macrointervención, cuyo montante económico, una vez materializada en su globalidad, puede acercarse a los 8 millones de euros.

Más allá de estas cifras, el principal valor de la actuación radica en el saneamiento que persigue de unos 70 bloques asentados sobre este espacio de la zona norte de la ciudad, en buena medida de finales de las década de los 50, caso de 26 de Febrero, o de principios de los años 60. Ni uno solo de los edificios, de planta baja más cuatro alturas, que albergan 20 viviendas, dispone de ascensor, una de las taras a corregir.

El último movimiento de piezas, después de que ya hayan sido objeto de obras de mejora ocho bloques, estén en fase de ejecución otros ocho y pendientes de contratación las obras en otros dos, consiste en la contratación de los aparejadores que asumirán la redacción de los proyectos de rehabilitación y los estudios de seguridad y salud del resto de los edificios. En concreto, mediante tres procedimientos negociados sin publicidad, el IMV planifica la actuación en 22 edificios de La Palmilla; 10 situados en Virreinas, y otros 24 edificios en 26 de Febrero.

"La idea es avanzar poco a poco en estas actuaciones y es por eso por lo que vamos a contratar la redacción de los proyectos", explica el gerente del IMV, José María López Cerezo. El plazo de elaboración de los documentos es de tres meses. Conforme a los calendarios manejados por los técnicos, cada obra puede requerir de un año de trabajos. El presupuesto de 2015 reserva para este programa algo más de 1,1 millones de euros.

La hoja de ruta trazada para actuar sobre estas barriadas, como ya ocurriera en La Palma, obliga a los propietarios de los inmuebles a participar activamente en el programa. ¿Cómo? De un lado, creando comunidades de propietarios y, de otro, garantizando una aportación del 5% a los costes de la intervención. Ello se traduce en una media de 275 euros por vivienda. El 95% restante, de momento, lo aporta el Consistorio, si bien el planteamiento municipal en los orígenes del Proyecto Hogar pasaba por que la Junta de Andalucía incluyese estos tres barrios dentro de un área de regeneración urbana, lo que obligaría a la Administración regional a aportar del orden del 75% de los costes. Este paso, a pesar de las peticiones realizadas desde la Casona del Parque, sigue sin recibir respuesta.

En relación al ritmo de las intervenciones, López Cerezo incide que el mismo no depende tanto del presupuesto municipal como "de los vecinos, en la medida en que antes de impulsar una actuación se necesita la creación de la comunidad y el aporte del 5% de la financiación". Actualmente, añadió se busca el modo de incluir estas obras dentro de los fondos europeos a los que tiene derecho la comunidad autónoma. Los trabajos afectan fundamentalmente al saneamiento, la fontanería, instalaciones eléctricas, la colocación de ascensores y trabajos en fachada. Al no tocarse la estructura de los inmuebles se opta por la contratación de aparejadores y no arquitectos.

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