"Iba bebido, la atropelló en un paso de peatones y maniobró para huir"

  • El conductor que arrolló a una menor da positivo y asegura que se marchó "asustado" por los vecinos

Volvía a casa con su pareja después de haber estado cenando fuera, pero la noche no acabó como ninguno de ellos esperaba. "Iban a cruzar por el paso de peatones cuando un vehículo se la llevó por delante. Salió disparada metro y medio. Cayó en el capó y después al suelo". Son las palabras de Mónica, la madre de una menor de 16 años que el martes por la noche fue atropellada por el conductor de un vehículo de color gris que circulaba en estado ebrio. La joven tuvo que ser trasladada al Hospital Clínico, donde horas después, en torno a las 4:00, recibió el alta médica. El impacto le causó, según su progenitora, golpes en la espalda y en los brazos, un esguince en el pie izquierdo, además de vómitos y mareos, de los que aún se recupera.

El accidente ocurrió poco antes de la medianoche en la barriada de la Luz. Hacia esa hora, un aviso en la sala del 092 de la Policía Local alertaba de un atropello en la calle Alcalde José María Corona y de que el conductor, que circulaba a escasa velocidad, había huido. Hasta la zona acudió con premura una dotación de la Policía de Barrio del Distrito Carretera de Cádiz. Los agentes observaron que una joven se encontraba tendida en el suelo quejándose de dolor en una pierna. Según varios testigos, la víctima había cruzado correctamente y varias personas intentaron retener al presunto autor de los hechos, pero no lo consiguieron. El novio de la menor, de 17 años, se personó en dependencias del Grupo de Investigación de Accidentes y Atestados (GIA) y manifestó que había instado al individuo a que se bajara del coche. Según argumentó, el conductor dio, al parecer, marcha atrás para emprender la huida y colisionó con otro automóvil que procuró cortarle el paso. La pareja de la chica recibió un golpe en la muñeca derecha que le ocasionó una fractura en el cúbito.

Numerosos vecinos se agolparon en la zona para evitar que el individuo se fugara. "Intentó maniobrar y derrapó mientras mi hija estaba tirada en el suelo. Ni siquiera se bajó para ver cómo estaba. Gracias a Dios, no la atropelló por segunda vez. Los vecinos sólo procuraron que no se fuera", señaló la madre de la adolescente. El supuesto responsable del atropello logró llegar hasta un bar de la barriada, desde el que llamó al 092 informando de que había arrollado a una persona y que su intención no era eludir responsabilidades. El hombre argumentó que se había tomado una copa mientras llegaba la Policía, algo que después se comprobó que no era cierto, sino que lo hizo antes del siniestro. Dio 0,79 mg/l en aire expirado en la primera prueba de alcoholemia que le practicaron agentes del GIA y 0,85 en la segunda. Al conducir bajo los efectos del alcohol, fue imputado por un delito contra la seguridad vial.

El presunto autor del atropello defendió, al parecer, que huyó asustado porque los vecinos comenzaron a increparle, lo que la madre de la menor negó. Ayer se celebró un juicio rápido en el que ambas partes mostraron su versión de los hechos.

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