Incertidumbre y enfado en el aeropuerto

  • Unos 350 pasajeros resultaron afectados ayer en Málaga por el cierre de Spanair

El cierre por sorpresa y nocturnidad de la línea aérea Spanair afectó ayer a unos 350 pasajeros en el aeropuerto de Málaga tras la cancelación de cuatro vuelos, dos de ida y dos de vuelta, con Barcelona. No obstante, la jornada fue bastante tranquila y no hubo grandes alborotos debido al escaso peso de esta compañía en Málaga. A las 8:55 estaba programado un vuelo directo de Spanair a Barcelona que fue cancelado. La oficina de atención al cliente de la compañía abrió a primera hora de la mañana para informar a los pasajeros de ese vuelo y, acto seguido, echó el cierre y dejó pegado un comunicado, en español e inglés, sobre la reja y el mostrador con algunos datos.

En ese texto se explicaban las alternativas para los viajeros que hubieran adquirido un billete para volar en los próximos días y semanas. Si el cliente pagó con tarjeta de crédito, debe dirigirse a su entidad para solicitar el reembolso, y a la aseguradora en caso de que contratara un seguro de cancelación. La compañía señalaba que si el usuario compró un billete en Spanair operado por otra compañía "en principio, su vuelo está garantizado". Esto sí se cumplió, al menos ayer, ya que había cinco vuelos programados con código compartido por Spanair y otras líneas a Lisboa (dos), Zurich, Bruselas y Fráncfort que salieron sin mayor problema. Tampoco partió el vuelo programado para las 21:55 con destino a Barcelona operado por Spanair y Air Europa en un avión de la primera.

La mañana fue tranquila aunque hubo un goteo constante de personas que se acercaban al cerrado expositor de Spanair para informarse o, simplemente, para curiosear. "Tenemos un vuelo contratado para ir a Madrid el próximo 10 de febrero y hemos venido a ver qué pasa con él", explican Ángel Guzmán y dos familiares que le acompañan. Tienen aún unos días de margen y no se mostraban preocupados porque "el billete nos costó menos de 30 euros y ya nos lo devolverán". La procesión iba por dentro porque una hija de esta familia trabaja en Spanair y ahora se va a quedar en el paro.

Jana Correa tenía previsto coger hoy el vuelo a Barcelona de las 21:55 y acudió a la oficina de información para que le dieran una solución, aunque se encontró de bruces con el local clausurado. "Mi padre me llamó ayer al oír la noticia y me dijo que me buscara ya la vida para poder volver a Barcelona porque habían cerrado Spanair. Ahora tendré que buscar otra compañía, pero no sé si podré volar porque supongo que estará todo lleno entre sus pasajeros normales y los que vayan de Spanair. Estoy enfadada", aseguró.

En su comunicado, Spanair afirma que han llegado a un acuerdo con Vueling, Iberia y Air Europa para vender billetes a los pasajeros que tenían pasaje para los tres próximos días a un precio más barato, por lo que los afectados tuvieron que dirigirse a los expositores de esas compañías a ver si quedaba algún asiento libre.

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