Intervienen 15.000 botellas en el marco de la operación contra el 'garrafón'

  • La Policía cree que la distribución de este material puede afectar a otras localidades

La operación impulsada por la Policía Local contra la distribución y venta de bebidas alcohólicas falsificadas o de garrafón sigue creciendo, al punto de que los últimos datos elevan a unas 15.000 las botellas intervenidas. Así lo constata la Policía Local en una nota oficial remitida, en la que se precisa que la inmensa mayoría fueron inmovilizadas en almacenes distribuidores, mientras el resto fueron localizadas tras inspeccionar una veintena de establecimientos públicos que las tenían expuestas para su venta o consumo.

La bautizada como operación Resaca se inició tras detectarse ciertas irregularidades en varias botellas que un comercio vendía habitualmente a menores. La investigación permitió comprobar que en botellas de bebidas alcohólicas de todo tipo, tales como ron, ginebra y whisky, entre otros, y de múltiples marcas, se había colocado una etiqueta que ocultaba el número de lote de las mismas, que aparecía borrado o raspado. Según la Policía, ese dato es el que permitía especificar la fecha de caducidad, al tiempo que identificar su trazabilidad, "es decir, dónde se fabrica, quién lo distribuye a nivel nacional y cuál es su destino minorista, por lo que su eliminación hace imposible conocer la cadena de producción y distribución del producto". Asimismo, en gran parte de las botellas los precintos fiscales del impuesto especial no estaban correctamente colocadas, puesto que parecían haber sido pegados a mano.

La información obtenida de las facturas de compra permitió a los agentes localizar varias distribuidoras minoristas de bebidas que comercializan en el mercado estos productos. Así, el pasado 2 de febrero el Grupo de Investigación y Protección (GIP) montó un dispositivo para la inspección de dos empresas distribuidoras, a lo que siguieron otras actuaciones que han permitido inmovilizar más de 11.500 botellas que presentaban anomalías "que atentaban contra el derecho de los consumidores, tales como ocultación del número de lote, etiquetado con ingredientes en idioma distinto al español cuando el contenido no es apto para determinadas personas con alergias..." De todas ellas, en 8.000 botellas se detectaron infracciones de la Ley de Impuestos Especiales.

La operación continúa abierta, investigándose que las irregularidades detectadas pudieran ser motivo de infracción administrativa grave, al tiempo que se informó de que se mantienen las inspecciones en almacenes y comercios. En la Policía Local, como ayer apuntó el edil de Seguridad, Julio Andrade, se tiene la sospecha de que este asunto pueda trascender al municipio de Málaga, motivo por el que se ha dado conocimiento de lo ocurrido al Grupo de Fraudes de la Comisaría Provincial.

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