Investigan si la muerte del niño encontrado en una balsa en Los Montes fue homicidio o asesinato

  • La hipótesis que se contempla es que la pareja de la madre sintiera celos hacia el pequeño, como ella misma al parecer indicó, y lo arrojara. Se espera que mañana pase a disposición judicial.

Comentarios 14

Los investigadores del crimen de Alejandro Rodríguez, de tres años, cuyo cadáver fue encontrado la madrugada del martes en una balsa de agua en Los Montes de Málaga, intentan dirimir si el supuesto autor de los hechos, el compañero sentimental de la madre, ha cometido un delito de homicidio o asesinato.

Según han mantenido fuentes cercanas al caso, el arrestado, A.F.A., de 23 años, continúa detenido en dependencias de la Guardia Civil de Rincón de la Victoria y no será puesto a disposición judicial hasta que los agentes finalicen varias declaraciones que consideran importantes para el procedimiento. Debido a ello, previsiblemente se agotará el plazo máximo para la puesta a disposición judicial de 72 horas, que expira mañana.

Los agentes también intentan confirmar si el detenido envió un mensaje a la madre del menor y dónde lo hizo, ya que ello podría ayudar a determinar si hubo o no premeditación.

En su declaración ante la Guardia Civil, el joven no ha admitido en ningún momento haber acabado con la vida del menor, y tampoco ha dado argumentos para explicar por qué el niño se cayó a la balsa de extinción de incendios y no hizo nada para sacarlo de ella. Durante la declaración que ha prestado ante la Guardia Civil, el detenido no se ha derrumbado y los agentes han insistido en preguntarle cómo estaba con el menor en un lugar tan apartado y recóndito, para intentar aclarar si pudo tratarse de un homicidio imprudente.

De las investigaciones se desprende que "había tensiones familiares" y que quizás el arrestado pensaba que el niño era un obstáculo para la relación sentimental con su madre. Debido al estado anímico en que se encuentra, la progenitora del pequeño no ha prestado declaración hasta este miércoles y los investigadores barajan la posibilidad de hacer una reconstrucción de los hechos en las próximas horas.

Hasta el cuartel de la Guardia Civil también se han acercado esta mañana dos psicólogos y ayer prestó declaración al padre biológico del niño, un teniente de la Guardia Civil destinado en Ceuta.

Las pesquisas apuntan a que Alejandro falleció alrededor de las 16:15 del lunes, antes de que el detenido denunciara su desaparición en un centro comercial de Rincón de la Victoria, lugar en el que no fue hallado. La autopsia que ayer un equipo de forenses del Instituto de Medicina legal practicó al niño de tres años confirmó que había fallecido como consecuencia de una asfixia por sumersión, es decir, ahogamiento, según señalaron fuentes de la investigación a este periódico, que también precisaron que el cuerpo no presentaba signos de violencia. 

La alberca, de grandes dimensiones, en la que agentes de la Guardia Civil pertenecientes a distintas unidades de Vélez-Málaga hallaron al pequeño sin vida pasadas la 1:00 del martes, se encuentra en un recinto vallado, en el kilómetro 15 de la carretera de Los Montes, cerca de un hotel y en un área de difícil acceso. Habitualmente, se usa para la lucha contra incendios, por lo que los investigadores entienden que la persona vinculada con los hechos conocía bien la zona.

El joven de 24 años -A. F. A.-, compañero sentimental de la madre del menor -de 41 años-, y que, al parecer tiene antecedentes por pirotecnia y agresión, permanece detenido como supuesto autor de su muerte. La investigación sigue abierta para esclarecer los motivos y la persona o personas que participaron en la muerte del menor. Fuentes próximas al caso indicaron que la principal hipótesis es que la pareja de la madre, como, al parecer ella misma indicó en su declaración, sintiera celos hacia el pequeño. También fue interrogado un vigilante de seguridad al que el hombre había avisado, según dijo, de lo ocurrido.

El hombre fue quien, tras recoger al niño de la guardería como cada día, en la barriada de El Palo, denunció la desaparición en la Policía Local de Rincón de la Victoria. Posteriormente, ofreció hasta cuatro versiones diferentes "durante seis horas de repetidas contradicciones". La primera de ellas centraba la búsqueda del pequeño en el centro comercial de La Cala del Moral. Incluso telefoneó a su propia madre para alertarla de que el niño se había perdido y que fuera hasta allí para ayudarle a encontrarlo.

Los agentes comprobaron que en las imágenes que recogieron las cámaras de seguridad del centro aparecía el denunciante, pero, en ningún caso, el niño. El hombre se contradijo después y resaltó que lo había llevado a la playa porque quería ver el mar. Pronto, números vecinos ofrecieron su ayuda para participar en la búsqueda, que tras la tercera versión del individuo llevó a los investigadores a establecer un dispositivo en un acantilado de Rincón de la Victoria conocido como El Cantal, una zona de rocas, a la que acudió también el denunciante. Bomberos, Policía Local y Guardia Civil participaron en las labores, dificultadas por el temporal y la oscuridad propia de la noche. El hombre mentía constantemente.

Entre los voluntarios se encontraba Óscar, quien, desde que tuvo conocimiento, hacia las 20:00, salió a buscar al niño durante varias horas acompañado de sus dos perros adiestrados, preparados para reaccionar en casos de "amenazas". "Había mucha gente haciendo batidas con linternas, así que nos coordinamos: unos íbamos por el arroyo Totalán y otros por la playa. Tengo dos hijas; no esperábamos este final", relató el hombre.

Más tarde, la pareja sentimental de la madre del niño, cuyo padre es teniente de la Guardia Civil en Ceuta, condujo a los investigadores a la balsa de Los Montes en la que fue hallado el cadáver sobre la 1:00. No confesó que acabara con la vida del menor, pero dejó entrever que podría haberlo arrojado. Otros voluntarios aseguraron que incluso lo habían acompañado tras denunciar la desaparición del chico. Según el subdelegado del Gobierno en Málaga, Jorge Hernández Mollar, el hombre tiene cierto grado de discapacidad. No obstante, a su juicio, la justicia "tiene que funcionar para quien ha cometido este horrible crimen, ya que ni los propios animales hacen eso con sus crías". Además, expresó su "preocupación por el clima de violencia en la sociedad".

El cuerpo del menor, que falleció por ahogamiento -según se desprende de la autopsia-, está previsto que se traslade en las próximas horas a Marbella, donde mañana se celebrará el funeral.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios