Investigan un vertido azul en el cauce del Guadalhorce

  • El caso que estudia un juzgado desde hace un año contra los talleres de mantenimiento de Renfe en Los Prados vuelve a salir a la luz de nuevo

Comentarios 2

La aparición del vertido de un líquido de color azul intenso en el cauce del río Guadalhorce, cerca de la desembocadura, ha llevado a la Guardia Civil, la Delegación provincial de Medio Ambiente y la Empresa Municipal de agua de Málaga (Emasa) a abrir una investigación para tratar de aclarar un hecho que no es la primera vez que sucede. Fue hace dos años cuando la Policía Local denunció por primera vez el vertido procedente de las instalaciones que Renfe tiene en la zona de Los Prados para el mantenimiento de sus trenes y que fue localizado en el cauce público.

El tema está siendo investigado por el juzgado de instrucción número 11 de Málaga desde junio del año pasado después de que la Fiscalía abriera diligencias por un presunto delito contra el medio ambiente por este hecho. Pero fuentes de Renfe aseguraron que hace un año que subsanó el problema por el que este líquido, que al parecer se utiliza para la desinfección de los baños de los vagones y que es inocuo, era vertido sin autorización al cauce público e insistieron en que desde entonces se hace directamente a la red de saneamiento.

Sea como sea la realidad es que el líquido azul ha vuelto a aparecer en el río y que técnicos de Emasa llevan varios días rastreando palmo a palmo la zona para tratar de determinar su procedencia. También el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ha iniciado una investigación sobre el origen de este vertido que difícilmente pasa inadvertido debido a su intensa coloración y cuya presencia en el cauce del río este periódico pudo constatar hace tan sólo unos días.

La Agencia Andaluza del Agua, que ya abrió un expediente sancionador contra Renfe por el mismo motivo en 2009, ha vuelto a inspeccionar la zona en busca de una respuesta que explique la aparición nuevamente de un vertido que según la empresa ferroviaria solucionó el año pasado. Se da la circunstancia además de que el vertido ha sido localizado muy cerca de la desembocadura del río Guadalhorce, catalogada como paraje natural, y la laguna de los Prados que también está incluida en el catálogo regional de humedales.

Los responsables de las instalaciones de Renfe de donde supuestamente procede el vertido de este líquido desinfectante reconocen que con anterioridad a la denuncia de la Policía Local en agosto de 2009 el vertido se realizaba al cauce público del río a través de un aliviadero de la red de pluviales que recogía el agua de lluvia, pero una vez que el líquido había sido depurado en la planta existente en el mismo centro.

Fue a raíz de esta denuncia que derivó en la Fiscalía de Medio Ambiente cuando, al parecer, Renfe tomó cartas en el asunto y modificó el punto de vertido inicial al colector de aguas residuales de la red municipal, una obra que ejecutó la empresa Aguafrish y que costó algo más de 56.000 euros.

Renfe lanza balones fuera y niega que el efluente que procede de la depuradora de sus instalaciones sea el responsable del vertido en esta ocasión porque "se vierte al colector de aguas residuales cuyo destino debería ser la depuradora de Emasa".

La empresa municipal tendrá en unos días la conclusión de su informe que determinará realmente quién es el responsable de este nuevo vertido.

2009

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios