Jaén, esplendor del Renacimiento

  • La provincia ofrece enclaves que mezclan barrios tradicionales con las modernas edificaciones

Capital del Santo Reino, Jaén se encuentra situada al pie del cerro de Santa Catalina, coronado por el impresionante Castillo del mismo nombre, hoy día dedicado a Parador Nacional. Desde aquí se domina una impresionante panorámica sobre la campiña olivarera y sobre la ciudad, que se extiende por la suave ladera formando un núcleo compacto y conjugando barrios tradicionales de trazado árabe y medieval con zonas monumentales y edificaciones modernas, en una amalgama de gran atractivo.

La capital de la provincia tiene en su patrimonio monumental uno de los principales atractivos. Se trata de un legado cultural transmitido a través de los siglos por las diferentes culturas que se han asentado en estas tierras: íberos, tartesos, griegos, fenicios, romanos y árabes. Sobresale de forma impactante la impresionante Catedral, obra fundamental del Renacimiento español, cuya autoría se debe al gran Andrés de Vandelvira. Son muchos más los edificios y monumentos que encierra en su seno esta singular ciudad, como las Murallas o los Baños Árabes.

Otros enclaves de interés la Iglesia de San Bartolomé, la Iglesia de San Ildefonso, la Iglesia de la Magdalena, el Arco de San Lorenzo, la Capilla de San Andrés, la Iglesia de San Juan, el Monasterio de Santa Teresa, el Convento de Santo Domingo, el de Santa Úrsula, el Convento de Nuestra Señora de la Merced, el Palacio del Condestable Iranzo y el Palacio de Villardompardo que alberga un interesantísimo Museo de Artes y Costumbres Populares y un Museo Internacional de Arte Naïf. En los alrededores, en la sierra circundante, se encuentra el Parque Periurbano de Jaén, espacio protegido por su interés mediambiental y de ocio.

Especial mención merecen las ciudades de Úbeda y Baeza, emblemáticas por ser Patrimonio de la Humanidad. Ambas atesoran un impresionante conjunto monumental y artístico: Baeza es un espléndido conjunto monumental de calles silenciosas y piedras doradas, donde el arte y la historia han dejado las más bellas muestras; Úbeda, donde especialmente se admira la profusión de un Renacimiento comparable al italiano, que llena la ciudad de bellísimos edificios en perfecta armonía con otros estilos arquitectónicos.

Úbeda es un ciudad artística y monumental, una de las localidades más señoriales y gloriosas de Andalucía. Castellana y renacentista, encierra una gran cantidad de monumentos, iglesias, palacios y casas señoriales. Destacan entre ellas La Capilla del Salvador, la Iglesia de S. Pablo, la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares, la Iglesia de la Trinidad, el Oratorio de San Juan de la Cruz, el Monasterio de santa Clara, el Palacio Vela de los Cobo, el Palacio de las Cadenas o la Casa de las Torres, entre otros.

Por su parte, Baeza, de origen antiguo e ilustre, es una ciudad sosegada y tranquila, casi de aspecto castellano, de incomparable belleza y que encierra una concentración arquitectónica en sus calles de difícil repetición.

Ciudad donde el Renacimiento se muestra en todo su esplendor, fue inspiración de Antonio Machado y presenta visiones inolvidables a cada paso, con palacios e iglesias que alternan con las casas blancas, portadas, pórticos, torres, plazas y fuentes. Un conjunto para visitar y recrearse, del que se pueden destacar la Plaza del Pópulo, el Ayuntamiento, la Plaza de Santa Marí­a, la Catedral, el Palacio de Jabalquinto, la Puerta de Úbeda, la Universidad Antigua o el Palacio de los Majorada. Estas milenarias ciudades también comparten otros atractivos: La Semana Santa, intimista en Baeza y de intenso colorido en Úbeda. En otoño Úbeda celebra la feria de San Miguel y Baeza la romería de la Yedra.

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