La Junta subraya que el Metro al centro ha de ejecutarse por el precio ofertado

  • Advierte a la adjudicataria, Acciona-Sando, que no aceptará cambios en el coste y en los plazos que no se justifiquen por "acciones sobrevenidas" no contempladas en el proyecto

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La hoja de ruta que dibuja la llegada del Metro de Málaga al Centro urbano queda definitivamente despejada. La Agencia de Obra Pública de Andalucía acordó ayer adjudicar los trabajos de construcción del tajo entre el Guadalmedina y la futura estación Atarazanas a la unión temporal de empresas integrada por Acciona y Sando, tal y como avanzó Málaga Hoy el pasado 29 de enero. La proposición, que obtuvo la valoración "máxima" por parte de la mesa de contratación, fija en 26,6 millones de euros el coste de la infraestructura, 18 menos que los previstos en el proyecto constructivo, y un plazo de terminación de 28 meses.

La decisión adoptada por la Consejería de Fomento fue anunciada ayer por la nueva consejera del ramo, María Jesús Serrano, en su primera visita como titular de este departamento a la capital de la Costa del Sol. En su intervención, subrayó la intención de la consejería de velar para que las adjudicatarias ejecuten el tajo conforme a lo ofertado, no contemplando variaciones más allá de aquellas acciones que puedan "venir sobrevenidas". Es decir, que estén motivadas por razones no contempladas en el proyecto de ejecución.

"Que no quepa ninguna duda de que los responsables de la Agencia y la dirección facultativa pondrán toda su profesionalidad y su buen hacer para que se cumpla estrictamente lo que viene en el pliego, en el contrato y en el proyecto", dijo, al tiempo que se mostró contundente: "No atenderemos ninguna otra cuestión que no sea aquella que surja de alguna circunstancia sobrevenida que por las características de la obra no hubiera estado prevista ni en el proyecto ni en el contrato".

Interpelada por las dudas surgidas por las bajas económicas realizadas por las constructoras que participaron del concurso, la titular de Fomento recordó, de un lado, cómo otros organismos como el Ministerio de Fomento está contratando obras por hasta un 50% menos del precio de licitación, y de otro, sustanció la decisión de ir adelante con el procedimiento del tajo del Metro en que la oferta finalmente seleccionada "está dentro de la legalidad y cumplía los requisitos del pliego".

"Cuando tienes unas reglas de juego, puestas en el pliego de licitación por el anterior equipo directivo, ahora te tienes que atener a esas reglas; lo contrario, si resolvemos sin cumplir la normativa, incurriríamos en inseguridad jurídica y en responsabilidad con los licitantes y agentes económicos implicados, e incluso con la propia sociedad de Málaga", sostuvo.

Tomando como referencia el calendario previsto y dado que la intención de la Junta es que las actuaciones puedan iniciarse tras Semana Santa, es decir, en los primeros días de abril, se apunta la posibilidad de que el tramo quede culminado en agosto de 2017. Con ello se cumpliría uno de los parámetros del acuerdo alcanzado en noviembre de 2013 por la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento, la concesionaria del suburbano y el Banco Europeo de Inversiones (BEI) para de garantizar la viabilidad económica del proyecto.

Para alcanzar este objetivo es obligado mover del orden de 21 millones de viajeros anuales, cifra sólo alcanzable cuando los trenes lleguen a la estación Atarazanas, que estará situada en el lateral norte de la Alameda Principal, y hasta el entorno del Hospital Civil (tramo en superficie) a finales de 2017. Muestra del peso cualitativo y cuantitativo que tienen estas dos piezas del puzle es que ambos, según las estimaciones técnicas, pueden aportar más del 38% de la demanda futura del proyecto, lo que se traduce en unos 7,5 millones de pasajeros. Serrano aprovechó para mantener la llegada a finales de 2016 de los trenes a la estación Guadalmedina, que forma parte del tramo ahora en obras en Callejones del Perchel.

El proyecto a la Alameda tiene como punto de arranque el puente de Tetuán, lo que obligará a demoler parte del paso elevado, que posteriormente será reconstruido. El sistema constructivo a emplear es el de muros pantalla, ya emplazado en el resto del recorrido, cuya cota de profundidad llegará a los 37 metros. La infraestructura quedará lista para que el Ministerio de Fomento pueda prolongar el tren de Cercanías hasta la Plaza de la Marina.

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