Polémica

¿Lío en La Habana?

  • El viceportavoz del PP en la Diputación, Daniel Sánchez, afirmó en el Pleno del martes que algunos diputados fueron a un viaje oficial a Cuba en 2001 a "beber y a buscar compañías en las calles" · Ayer pidió perdón

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¿Ron y mujeres en un viaje oficial a Cuba de políticos y empresarios malagueños? Fue en el año 2001 y nadie asegura que eso realmente pasara, pero la mecha la encendió Daniel Sánchez, viceportavoz del PP en la Diputación, en el Pleno que se celebró este pasado martes. Sánchez, que fue uno de los integrantes de aquel viaje organizado por la Diputación Provincial y la Cámara de Comercio de Málaga con motivo del hermanamiento entre Málaga y la provincia cubana de Pinar del Río, afirmó que algunos de los diputados que viajaron "fueron a beber todo el ron que pudieron y a buscar compañías en las calles más de la cuenta". Lógicamente, la polémica ha estallado.

Sánchez pidió ayer perdón pero no se retractó de sus palabras. "El Pleno fue inusual. Duró siete horas y hubo mucha tensión acumulada. Todos estábamos con muchos nervios y dijimos cosas que nunca deberíamos haber dicho y menos en un salón de plenos. Pido disculpas, pero asumo lo que dije. Si alguien se ha sentido molesto pido disculpas públicamente. Lo dije por el acaloramiento del momento", se justificó el viceportavoz del PP.

Juan Fraile presidía la Diputación Provincial en aquel momento y encabezaba la delegación malagueña. Desde Bruselas, donde ahora es parlamentario europeo, emitió ayer un comunicado en el que explicó que "lo que cada uno de nosotros pudiera haber hecho en su tiempo libre, aunque pueda ser criticable, es de incumbencia estrictamente personal y no tiene ningún sentido que entre en el debate político, mucho menos, cuando han transcurrido ocho años de aquellos hechos". Fraile incluso apuntó que "el tiempo transcurrido sin que nadie haya hecho denuncia pública de lo que ahora parece ser deleznable lleva a pensar que no siempre está libre de culpa aquel que tira la primera piedra".

La situación es la siguiente. La Diputación y la Cámara de Comercio organizaron un viaje a Cuba para participar en los actos protocolarios del hermanamiento con Pinar del Río. Por parte de Diputación acudieron Juan Fraile y los diputados Francisco Gálvez (PSOE), Daniel Sánchez (PP), Antonio Blanco (IU) y Juan José Rodríguez Osorio (PA).

Antonio Blanco explicó ayer a este diario que "el viaje tenía por objetivo dar nuestro apoyo a Cuba y a los necesitados. Todo ello después de que se aprobase en un Pleno una moción para hermanar a la provincia de Málaga con Pinar del Río, iniciativa que se aprovechó para donar alguna maquinaria". En cuanto a las insinuaciones realizadas por Sánchez, Blanco consideró que se trató de "un calentón". Aunque fue claro al afirmar: "Si me voy a Cuba contigo lo normal es que me beba un par de mojitos. Pero ese no era el objetivo".

Por parte de la Cámara de Comercio acudió como máximo representante el empresario Francisco Sánchez Lafuente, quien hizo hincapié en que "el viaje fue muy familiar". "Éramos una delegación pequeña y lo hacíamos todo juntos porque estábamos en el mismo hotel. Es posible que alguien se desmarcara para hacer cualquier cosa pero es increíble que se digan estas cosas. Hubo mucha seriedad en todo el viaje y no hubo cosas raras". Sánchez Lafuente recuerda que el gobierno cubano los invitó "porque querían potenciar el turismo en la isla y tomaron a la Costa del Sol como ejemplo" y señaló como anécdota que Fraile "dijo que el café allí era muy caro".

Fraile explicó que la agenda institucional en aquel viaje estuvo cargada de actos. De hecho, se reunieron con el entonces vicepresidente de Cuba, José Ramón Fernández, o con el alcalde de La Habana. La relación entre las dos provincias fructificó en la rehabilitación del Teatro Milanés, la creación de una potabilizadora de agua, diversas canalizaciones o el envío desde Málaga de dos camiones de basura y 100 contenedores.

El debate está en el hecho de, por una parte, si los diputados, como representantes públicos, pueden hacer o no lo que quieran en sus horas libres en un viaje pagado con dinero público. Por una parte, están los que defienden la posibilidad de que, una vez concluida la jornada laboral y realizados todos los actos previstos, los diputados tenían la libertad de irse de fiesta siempre y cuando se lo pagaran con su propio dinero, algo que confirmaron fuentes de Diputación. Por otra parte, están los que piensan que, pese a ser horario libre, el representante público debe mantener la compostura en todo momento ya que está representando a una institución.

En cualquier caso, Sánchez quiso apagar ayer la polémica y todo apunta a que se quedará como una anécdota, máxime después del tiempo transcurrido, aunque vuelve a salir a la palestra el debate de qué actividades se realizan en estas misiones comerciales al extranjero.

Las insinuaciones públicas realizadas por Daniel Sánchez vinieron a colmar una ya de por sí tensa y acalorada sesión plenaria, en la que cientos de vecinos de Alhaurín el Grande trataron de arropar a su alcalde, el popular Juan Martín Serón, imputado en la operación Troya. Ayer, un día después del debate, algunos de los diputados que participaron en el Pleno hacían autocrítica. Es el caso del portavoz de IU en la institución supramunicipal, Miguel Esteban Martín, quien calificó de "hostil" el ambiente del pasado martes. "Es verdad que hubo mucha tensión, donde se tiraron balones en muchas direcciones con declaraciones de baja altura política", comentó, al tiempo que apuntó directamente a las filas populares como responsables de lo sucedido.

"El PP mezcló los asuntos y lo mismo hablaba del paro, de los asuntos internacionales y de viajes", explicó el representante de la coalición de izquierdas, para el que la acción de Sánchez no fue otra cosa que "tirar la piedra y esconder la mano". "Es necesario pensar antes de hablar, algo fundamental en el caso de un político", apostilló.

En la misma línea, el portavoz del PSOE, Jesús Mora, consideró que el desarrolló del Pleno no fue "normal", aunque lo justificó en la decisión del PP de llevar a la sesión "a 300 ó 400 personas en autobuses". En las filas del PP, su portavoz en la Diputación, Francisco Salado, confirmó que el Pleno "se salió de tono", que era justamente lo que, a su juicio, quería el PSOE. "Fue un mal espectáculo para la sociedad malagueña", insistió, al tiempo que estimó que temas como el relacionado con el alcalde de Alhaurín el Grande no deben ser tratados en la institución sino entre los partidos.

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