Lluvia de confeti en la Alameda

  • El mal tiempo deslució ayer una batalla de las flores en la que se echaron de menos los pétalos

Un gran cañón instalado en medio de la Alameda Principal iniciaba la tradicional batalla de las flores, una lluvia de confeti que se alargó durante casi una hora antes de recorrer las principales calles del centro. La lluvia, la de agua, que se mantuvo hasta bien entrada la tarde, y el frío deslucieron un campo de batalla en el que faltó el elemento principal, los pétalos. Pero lo que no faltaron fueron las ganas de Carnaval y la fiesta no se hizo esperar.

Enfermeras, médicos, payasos, piratas, policías y los más variopintos disfraces se dejaron ver ayer por la Alameda, subidos en unas carrozas desde las que no paraban de caer kilos y kilos de confeti. Los cientos de malagueños que se animaron a acercarse a esta tradicional fiesta luchaban contra las carrozas y les volvían a lanzar los papeles del suelo.

Las charangas fueron las encargadas de poner la música en el recorrido, mientras los bailes se sucedían detrás de las carrozas. Unos bolivianos ataviados con su traje típico y con una rítmica coreografía de lo más estudiada conseguían arrancar miradas de asombro entre el público.

Entre los que hicieron el recorrido a pie, destacaban los que se hacían llamar La gran corrida de los parados, un numeroso grupo de toreros y mantillas, acompañados por la duquesa de Alba, que se burlaban de la última propuesta del Gobierno de alargar la jubilación a los 67 años y criticaban los más de cuatro millones de desempleados en España. Y es que un poco de crítica política disfrazada de diversión es algo consustancial c on el Carnaval.

La fiesta continuó en la calle Larios. Ya antes de que las carrozas recorrieran el recinto del Carnaval - la calle Larios-, las murgas y las comparsas se escuchaban por las esquinas y los niños se divertían en los talleres de pinta caras, de los que salían con divertidos dibujos en manos y caras. Los Drag Queen, que no pudieron lucir sus espectaculares diseños el pasado viernes, porque la lluvia impidió que se celebrara el concurso, se unieron a los programados concursos de disfraces y de Cosplay -disfraces manga, de cómic y videojuegos-.

El Distrito Palma-Palmilla, por su parte, también contó con su típica fiesta de Carnaval, en la que no faltaron los concursos de disfraces, las actuaciones de murgas y comparsas y un desfile de carrozas.

Hoy, antes del Entierro del boquerón -su salida está programada para las 18:00 desde la Alameda y llegará hasta la playa de La Malagueta-, que cerrará el Don Carnal de este 2010, los niños serán los protagonistas en el Domingo de piñata, la fiesta infantil que comenzará a las 12:00 en la calle Larios y que continuará con la Gran boqueroná, en el mismo escenario, a las 14:30.

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