Málaga

Málaga aplicará la moratoria a los bares en las calles más ruidosas

  • Medio Ambiente quiere iniciar en febrero la delimitación de las zonas saturadas, que se verán afectadas por el parón de las licencias

Vista del entorno de la Plaza Mitjana. Vista del entorno de la Plaza Mitjana.

Vista del entorno de la Plaza Mitjana.

La estrategia en la que viene trabajando el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Málaga es concluyente en el sentido de, una vez delimitadas las zonas acústicamente saturadas (ZAS) tanto en el Centro histórico como en el entorno de Teatinos, aplicar una moratoria a la concesión de licencias para la apertura de nuevos bares. La claridad de la hoja de ruta diseñada por el departamento encabezado por Raúl Jiménez contrasta con la posición de la concejala de Promoción Empresarial, María del Mar Martín Rojo, y el portavoz del PP, Carlos Conde, que abogan por estudiar la situación antes de aplicar una medida de esta naturaleza.

Para poner sobre la mesa esta acción, Medio Ambiente dispone de mediciones acústicas que confirman que hay al menos una veintena de calles del casco antiguo en las que se sobrepasan con creces los 70 decibelios, muy por encima de lo permitido en la normativa. Y por ende se trata de espacios que potencialmente serán consideradas como ZAS. Jiménez se ratificó ayer en esta idea. "Hemos hablado con el sector hostelero y con la Asociación de Bares y Discotecas y una de las propuestas es la imposibilidad de otorgar nuevas licencias durante un año", señaló el concejal, quien sí precisó que se permitirá un cambio de establecimiento siempre que el nuevo sea menos ruidoso. A modo de ejemplo, "donde hay discoteca se podrá poner un bar, pero después de un bar no se podría abrir otro bar".

Conde sigue hablando de diálogo y de tener "sensibilidad" ante la posible moratoria

A lo largo de ese ejercicio de moratoria, el Ayuntamiento realizará nuevas mediciones acústica. En el caso de que la situación haya mejorado, se podrá levantar la medida, pero en caso de que se agrave, "las medidas podrán ser más restrictivas, además de alguna limitación horaria".

El concejal del ramo confirmó ayer que su pretensión es la de iniciar el proceso de aprobación de las denominadas ZAS a lo largo del próximo mes de febrero. Teniendo en cuenta que la tramitación necesaria incluye la aprobación inicial por parte de la Junta de Gobierno Local, de la Comisión de Medio Ambiente y del propio Pleno (si bien estos últimos pasos no son obligatorios), a lo que sumar el periodo de información pública y la contestación de las alegaciones que se formulen, previsiblemente habrá que esperar a finales de verano o a después del periodo estival para que la propuesta sea ejecutiva.

Antes de avanzar en el camino procedimental, Jiménez informó de que se reunirá con los vecinos de las zonas afectadas, en la medida en que ya lo ha hecho con los colectivos empresariales. Esa será, previsiblemente, la última de las reuniones contempladas antes de poner en marcha el mecanismo de aprobación. Cabe recordar que el pasado mes de noviembre, Medio Ambiente recibió luz verde por parte de la Asesoría Jurídica municipal para ir adelante con las denominadas ZAS, no solo en el formato planteado sino también en las medidas propuestas, incluyendo la moratoria.

Frente a la claridad del mensaje del concejal de Medio Ambiente, el portavoz del equipo de gobierno del PP, Carlos Conde, reclamó "sensibilidad" ante la posibilidad de aplicar una moratoria a los bares, apostando por la vía del diálogo "para no ir a lo loco, como se pretende hacer cuando se pretende imponer una determinada medida". "No partimos de un planteamiento que, de alguna manera se imponga", dijo.

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