Málaga se blinda contra los incendios con talas en tres zonas

  • El Ayuntamiento puso en marcha en mayo las medidas del plan de autoprotección

El concejal de Sostenibilidad Medioambiental, ayer en la zona de Mundo Nuevo. El concejal de Sostenibilidad Medioambiental, ayer en la zona de Mundo Nuevo.

El concejal de Sostenibilidad Medioambiental, ayer en la zona de Mundo Nuevo. / m. g.

Málaga se blinda contra los posibles incendios con la tala de árboles en las zonas de influencia forestal del municipio. El plan de autoprotección de la capital está marcha desde mayo y hasta el momento se ha actuado en Gibralfaro, se ha empezado en El Morlaco y próximamente se hará en Cerrado de Calderón.

De obligado cumplimiento por parte de los municipios y bajo la autorización de la comunidad autónoma, el concejal de Sostenibilidad Medioambiental, Raúl Jiménez, recordó ayer que "la seguridad de los ciudadanos es lo primero", en relación a las quejas de vecinos y ecologistas por las talas llevadas a cabo en las últimas semanas en la zona de Gibralfaro por este motivo y que ha afectado a un 1% de la masa forestal.

Así, recordó que el Ayuntamiento malagueño tenía aprobado el plan de autoprotección frente a incendios forestales en abril y exigía este tipo de medidas, por lo que se preguntó "quién las hubiera pospuesto para hacerlas un año más tarde sabiendo que no estábamos cumpliendo en estas zonas y, sobre todo, si hemos aprendido con hechos tan dramáticos como los ocurridos en Doñana y Portugal". De ahí, que lo primero que se ha hecho es proteger el perímetro de las vías de evacuación porque, advirtió, que "si hay un incendio las personas que vivan en el interior deben de ser evacuadas" y aseguró que eso ha llevado a hacer fajas de seguridad de 15 metros en los entornos forestales para minimizar el riesgo.

Sobre el posible riesgo de erosión ante posibles inundaciones, dijo que las raíces de los eucaliptos "siguen vivos y siguen agarrando el monte", mientras que los follajes de los árboles talados se han triturado y esparcido en la misma zona para amortiguar el posible efecto de las lluvias torrenciales durante los meses de invierno.

Falta una segunda fase en Gibralfaro que se hará en el entorno del castillo, aunque la licitación del mirador previsto en la zona se ha paralizado para coordinar la actuación con la mesa multidisciplinar promovida por la Gerencia Municipal de Urbanismo para desarrollar el proyecto de urbanización de las dos primeras fases del plan especial de Gibralfaro que no contemplaba ninguna actuación frente a incendios.

Los expertos forestales han determinado la eliminación solo de aquellos árboles que suponían un peligro directo tanto para viviendas como para vías de evacuación en caso de incendio. El plan de prevención contra incendios advierte sobre la exposición a los vientos de levante y saharianos de esta cara sur del Monte Gibralfaro, lo que ha motivado las talas en esa zona, considerada de "extremo riesgo" por atrapamiento en un eventual incendio forestal.

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