Málaga tendrá unas 30 farmacias más en los próximos años por la nueva ley

  • La norma, que aún debe ser desarrollada mediante un reglamento, incentiva a las boticas que se creen en los pueblos pequeños, ya que después de 10 años tendrán preferencia para cambiar de ubicación

Las farmacias están sufriendo una profunda transformación. Y no sólo por la incorporación de la receta electrónica que antes de fin de año se usará en todas las boticas de la provincia. La reciente aprobación de la Ley de Farmacia de Andalucía (LFA) cambiará, entre otras cosas, las condiciones para abrir o transmitir una oficina.

El Colegio de Farmacéuticos de Málaga estima que con la nueva norma en la provincia podrán crearse entre 30 y 40 farmacias más. Esta cifra supone la quinta parte de los establecimientos que se abrirán en Andalucía y un incremento del 5 por ciento de las 620 boticas malagueñas.

El presidente del colegio malagueño, Javier Tudela, explicó que la cifra exacta de oficinas que podrán crearse no se sabe aún ya que hay aspectos de la ley que deben definirse en un reglamento que todavía está por desarrollar. "Pero la previsión es que se abran fundamentalmente en las zonas de mayor afluencia turística y áreas de expansión", avanzó.

Según la ley anterior, de 1997, tenía que haber una farmacia por cada 2.800 habitantes empadronados. La nueva norma flexibiliza los criterios para abrir una farmacia porque a la hora de establecer esa ratio tiene además en cuenta a la población flotante y a la de hecho. Tudela estimó que las "30 ó 40" farmacias se crearán en "dos o tres años" y aclaró que hasta que la ley no tenga un desarrollo reglamentario, estos aspectos no podrán concretarse.

Otro de los cambios importantes que introduce la LFA es el procedimiento para la apertura de una oficina farmacéutica. Hasta ahora, su creación era libre, similar a la apertura de un comercio. Con la nueva legislación autonómica, la Delegación de Salud será la que adjudicará las oficinas por concurso público. La Administración sanitaria tendrá en cuenta el curriculum, la experiencia y hasta la minusvalía del candidato.

La nueva ley también modifica las condiciones para abrir farmacias en los pueblos pequeños. Hasta ahora, no era posible en los municipios de menos de mil habitantes. A partir de la nueva norma, es viable si el Ayuntamiento solicita la apertura de la botica. No obstante, Tudela aclaró que Málaga es una de las provincias andaluzas en las que la población tiene una mejor cobertura farmacéutica.

Otra novedad es que se incentivará la apertura de farmacias en los municipios con poca población. Los titulares de una oficina en estos pueblos, después de 10 años de trabajo tendrán prioridad para trasladarse a otras localidades ya que se le reservarán unas plazas en la fase previa al concurso público para la adjudicación de nuevas farmacias.

Según Tudela, "la ley es positiva en lo profesional, pero en lo empresarial perjudica al farmacéutico ya que en la transmisión de la oficina atenta contra sus derechos patrimoniales".

Además de ajustarse a esta nueva norma, el colectivo tiene que adaptarse antes de fin de año a la implantación de la receta electrónica que sustituirá a las tradicionales de papel. Los boticarios siguen reclamando subvenciones para afrontar el coste de los equipos que han tenido que adquirir para ofrecer este servicio. Los profesionales estiman que el gasto ha sido de entre 3.000 y 6.000 euros por cada oficina de farmacia.

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