"A Málaga le hará falta un tercer hospital; grande y horizontal"

  • El facultativo defiende unas instalaciones en la capital o en los municipios de la periferia, de tres o cuatro plantas nada más, con buenas comunicaciones, amplios espacios verdes y sitio para aparcar

Lleva 26 años en España y todavía se le nota su acento argentino. No es de aquí, pero a fuerza de trabajo ha sabido ganarse un sitio privilegiado: Dan Gutstein es jefe de sección del Servicio de Cirugía del Hospital Clínico. A sus 62 años, este cirujano digestivo espera tener lucidez y buen pulso para seguir operando hasta los 70.

-¿Cómo ve el anuncio del nuevo hospital y del centro de alta resolución en Torremolinos?

-Es positivo porque va a mejorar la demora; va a facilitar al hospital [Clínico] que no haya tanto agobio ni de urgencias ni de listas de espera.

-El Plan de Ordenación del Territorio prevé 400.000 nuevos habitantes en los próximos años. ¿Los hospitales proyectados van a ser suficientes?

-Tengo mis dudas porque en determinadas patologías la cirugía no se puede hacer en esos centros de atención rápida. Los pacientes tendrán que seguir siendo derivados a los grandes hospitales de referencia.

-La población envejece. ¿Qué hay que hacer para responder a los enfermos geriátricos?

-Habría que incidir en la mejora y aumento de la oferta para el paciente geriátrico. Al enfermo geriátrico habría que atenderle su patología quirúrgica en el hospital y poderle evacuar a un centro de geriatría para seguir su atención. Muchos de estos pacientes requieren cuidados más que médicos, de apoyo a sus discapacidades.

-La Ley de Dependencia supuestamente va a cubrir estos huecos.

-La idea es magnífica. Permitirá un mayor apoyo físico y afectivo del paciente mayor. No sé si va a ser complicado desarrollarla, pero hay gente que estaría dispuesta a ayudarles de forma desinteresada tanto en cuidados hospitalarios como extrahospitalarios. Quizás la fórmula sería buscar quiénes de esas personas a las que le sobra el tiempo querrían hacer este tipo de ayuda. Gente que a lo mejor no sabe poner una inyección, pero que da apoyo de tipo afectivo porque muchas de estas personas están solas. Sería como un voluntariado.

-¿Se valora lo suficiente la investigación?

-Medianamente. Aquí en el hospital, la gerencia está por colaborar en este aspecto permitiendo que jóvenes cirujanos aprendan nuevas tecnologías y facilitando ayudas y formación en el exterior. Por ejemplo, se está gestionando la incorporación de nuevos métodos laparoscópicos y el aprendizaje del manejo del robot Da Vinci, que va a ser un arma importante para determinadas operaciones. En el Servicio de Cirugía del Hospital Clínico estamos intentando apostar por la gente joven, incorporar gente joven con ilusión y con ambiciones, que pueda mejorar y modernizar los requerimientos de la cirugía.

-Hablando de investigación, ¿hay demasiadas expectativas en las células madre?

-Yo creo que queda mucho camino. En mi área [digestivo ] es más reducido, quizás para el páncreas...

-¿Se metería en un quirófano por estética?

-No. Si no tuviera un accidente, no. Creo que la gente tiene que asumir sus propios defectos compatibles con la edad.

-¿Y cómo ve que haya tanta demanda de cirugía estética?

-La cirugía estética no está financiada por la Seguridad Social salvo situaciones muy precisas. La situación actual es consecuencia del periodo de bienestar económico por el que está pasando España y una demanda no sólo de la gente mayor, sino de la gente joven quizá por la batería de propaganda.

-¿Se toma con demasiada frivolidad lo de entrar a un quirófano?

-Yo creo que sí y las complicaciones, a veces, son tremendas. A la gente se le dicen las cosas positivas, pero no las complicaciones que puede tener.

-¿Qué haría contra la obesidad?

-Es un problema de educación alimentaria deficiente. Es alarmante ver la obesidad en gente joven. Todo consiste en educar y no tomarse con tanta ligereza que hay cirugía de la obesidad porque la cirugía de la obesidad sigue provocando problemas. Hay que educar a la gente desde el colegio en hábitos alimenticios y una vida de deporte. Es una inversión rentable a largo plazo. Las operaciones para la obesidad son costosísimas y entrañan un riesgo.

-Hay quienes abogan por una ley antitabaco más restrictiva. ¿Lo prohibiría en los bares?

-Yo abogaría por exterminar este vicio. Soy fumador, pero a pesar de ello abogaría por poner las mayores dificultades posibles para que la gente pierda este hábito.

-Usted trabaja en la sanidad pública y en la privada. ¿Me dice los pros y los contras de cada una?

-Yo creo que se pueden compatibilidad las dos siempre que el médico tenga una ética irreprochable. Bajo ningún concepto se deben mezclar los pacientes privados con los públicos.

-Yo me refería a los pros y los contras de cada medicina.

-La medicina privada permite una rápida resolución quirúrgica, poca demora, no hay masificación, más contacto con el enfermo. La pública tiene más medios para las cosas graves y cuenta con una mayor infraestructura en las distintas especialidades. Lo malo de la pública son las esperas y cierta pérdida de identidad del paciente. A un paciente que se va a operar, en la pública lo han visto cuatro médicos. Mientras que en la privada, el paciente va a ver a pepítez porque quiere que lo opere y ese médico lo ve desde el principio hasta el final. Sería de desear una mayor personalización en la actividad pública. Los problemas que hay aquí en la sanidad, tanto pública como privada, son los mismos que en el resto de España.

-No es de aquí, pero lleva viviendo ya 26 años. ¿Concibe su vida fuera de Málaga?

-No. A pesar de no ser malagueño ni español, en Málaga me han recibido muy bien. La gente es acogedora.

-Tiene 62 años. ¿Se va a jubilar con 65 ó 70?

-Si estoy sano y no me da el Parkinson, a los 70. Si me mantengo lúcido y no tengo ninguna enfermedad invalidante, a los 70 porque creo que todavía puedo ofrecer mucho. Los que estamos en la Universidad con vinculación asistencial podemos jubilarnos a los 70.

-¿Málaga tiene AVE, tendrá Metro, segunda pista del aeropuerto, un auditorio. ¿Qué le falta ?

-El futuro de Málaga es altamente prometedor, pero a Málaga capital y alrededores le hará falta un tercer hospital. Hay que tener en cuenta que en verano la población se incrementa muchísimo.

-La Consejería de Salud ya ha anunciado un hospital de 110 camas.

-Yo hablo de un tercer hospital grande, con muchas camas, con mucho espacio verde y si es posible en versión horizontal más que vertical.

-Por decir que hace falta un hospital grande, ¿le regañarán después?

-A lo mejor me regañan. Yo no soy un experto en política hospitalaria, pero me gustaría para Málaga, porque llevo muchos años viviendo aquí y porque la quiero, un hospital relativamente grande.

-¿Dónde lo ubicaría?

-En la periferia de Málaga habría que buscar algún sitio idóneo. Puede ser Torremolinos, Benalmádena o Alhaurín, pero que los accesos sean más fáciles.

-¿Y por qué horizontal?

-Los grandes edificios son agobiantes para los médicos y para los pacientes. Lo ideal es hospitales de tres o cuatro alturas, con jardines, con sitio para aparcar.

-¿Cómo ve la escasez de médicos?

-Hemos pasado de un superhábit de especialistas en ciguría a una falta en este área. Tanto en el Carlos Haya como en el Clínico la edad de los cirujanos de plantilla es alta. Somos una población relativamente vieja.

-Usted que da clases. ¿Cómo ve a los más jóvenes?

-Llama la atención la mayor proporción de mujeres.

-Bueno, cirujanas hay pocas, es un reducto machista...

-No es que sea machista, es que la profesión de cirujano a las mujeres les puede echar un poco para atrás porque es una especialidad muy sacrificada en cuanto a guardias y horarios. Hay otras especialidades que son más tranquilas, como Dermatología, Endocrinología; especialidades no quirúrgicas más tranquilas. Pero estamos viendo incrementar la población de mujeres cirujanas.

-¿Y le van a hacer un hueco?

-Bueno, eso depende de sus capacidades y cualificaciones. Tienen tanto derecho ellas como ellos.

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