El Materno incorpora un equipo que 'hace' de pulmón y corazón

  • El aparato permitirá hacer cirugías más complejas y sacar adelante niños que antes podían fallecer

Son dos cilindros que tienen el tamaño de una lata de refrescos (los que se ven en el centro de la imagen), pero pueden salvar la vida de algunos niños. El Hospital Materno Infantil ha incorporado un equipo (ECMO) que hace de corazón y pulmón portátiles. El aparato permitirá realizar cirugías cardíacas más complejas y evitará traslados al Reina Sofía de Córdoba. Pero además, dará una oportunidad de supervivencia más a los niños a los que, tras ser operados, les fallaba el corazón. Incluso habrá otros pequeños que se beneficiarán del equipamiento. Dado que el aparato incluye un pulmón artificial, también podrá emplearse en niños con problemas respiratorios -como neumonías, gripes graves o en el caso de neonatos- a los que le falle ese órgano.

"Da la posibilidad de sacar adelante un niño agudo que está muy malito. Es una herramienta para sacar cirugías complejas en mejor situación. Incluso esos niños que antes no salían, tendrán una oportunidad más", resume el jefe de Cirugía Cardíaca Infantil del Carlos Haya, Enrique Ruiz. En síntesis, será una oportunidad más de sobrevivir a niños a los que les falle el corazón o el pulmón.

El hospital ha incorporado dos aparatos de ECMO. Estos han sido cedidos por casas comerciales. Aún no se han utilizado, pero el personal ya ha completado la formación necesaria para su manejo. El equipo es portátil. Se puede utilizar solo por unos días hasta que el corazón o el pulmón del niño se recupere. La implantación de este equipamiento era uno de los objetivos de la sección de Cirugía Cardiaca Infantil.

Al año, el hospital realiza un centenar de operaciones de cardiopatías congénitas. Ocho de cada diez son en niños. El resto son casos de adultos que tienen que ser reintervenidos de patologías de corazón con las que nacieron o malformaciones que no se habían diagnosticado antes. Las operaciones en adultos se llevan a cabo en el Hospital Carlos Haya.

Otra meta que se ha trazado el área es potenciar la atención de cardiopatías congénitas en adultos y seguir mejorando los resultados quirúrgicos. En el caso de los niños, las operaciones a veces deben realizarse de urgencia pocas horas después del nacimiento. En otras ocasiones, la intervención es programada y los pequeños aguardan en sus casas. Ruiz apunta que otro de sus objetivos es "operar más para que los niños esperen menos".

En la actualidad, la sección la forman dos cirujanos. Ruiz ocupa la jefatura desde febrero pasado, en sustitución de Juan Miguel Gil Jaurena. Los resultados de esta sección son producto de la pericia de los cirujanos, pero también del trabajo de una veintena de profesionales entre los que se cuentan además cardiólogos, anestesistas, enfermeros e intensivistas de la UVI.

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