Medio Ambiente probará a reducir el ruido de las terrazas con toldos

  • El Ayuntamiento descarta el uso de pérgolas y hará nuevas mediciones en la avenida Plutarco

Aunque no es la mejor opción para reducir las emisiones acústicas que provocan las terrazas ubicadas en la vía pública, sí es la más viable y el Ayuntamiento de Málaga ha decidido probar su utilidad en una experiencia piloto que se llevará a cabo en la avenida Plutarco de la capital. Descartadas las pérgolas por su gran impacto visual en la vía pública, el área de Medio Ambiente se ha decantado por la instalación de toldos y la colocación de moqueta sobre el suelo para minimizar el ruido que les llega a los vecinos de los viviendas superiores.

La decisión adoptada por el Consistorio malagueño se produce después de haber analizado las distintas opciones que resultaron del estudio realizado por la empresa Soundimensions, que midió la contaminación acústica de esta avenida durante varios días y en momentos distintos mediante un programa de realidad virtual. La más eficaz de las medidas propuestas tras este estudio, que se llevó a cabo por las continuas quejas vecinales debido al ruido que emiten los bares concentrados en la zona, era la colocación de pérgolas elaboradas de un material específico para absorber el ruido.

Hasta 8,6 decibelios menos se comprobó en la simulación virtual que se reduciría la contaminación acústica, producida por la acumulación de clientes en las terrazas colocadas a lo largo de esta, que les llegaría a los vecinos de las viviendas de la primera planta. Pero el concejal de Medio Ambiente, Raúl Jiménez, aseguró a este periódico que "no sería oportuno techar prácticamente toda la calle con pérgolas", por lo que se va a iniciar en breve una prueba real en dos establecimientos de la zona que tienen toldos instalados "para ver si realmente minimizan el ruido que llega a los vecinos de arriba en unos 2,7 decibelios como determinó el estudio".

El área de Medio Ambiente ya está en contacto con los vecinos de este barrio, que han pedido en reiteradas ocasiones declararlo como zona acústicamente saturada, para hacer las nuevas mediciones en dos viviendas desde las que se compruebe que la medida es realmente eficaz. Los empresarios de los bares de la avenida Plutarco, según dijo el edil, "tienen disposición absoluta en colaborar para aminorar el ruido y tener armonía con los vecinos porque al final también beneficiará a sus negocios".

Además de los toldos, las pruebas se harán con la instalación de moqueta en el suelo para que al poner y retirar las mesas y sillas el ruido sea el mínimo posible, aunque se calcula que apenas se notaría en unos 0,5 decibelios menos. De los resultados que se obtengan de esta nueva fase de la experiencia piloto, Jiménez explicó que se podrá estudiar incluso la posibilidad de extender la medida a otras que sufran el mismo problema, si bien advirtió que "habría que valorar cada caso individualmente porque la prioridad serán las zonas residenciales que convivan con bares".

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