El Metro sufre sólo 23 accidentes leves en el tajo en 21 meses de obras

  • Los índices de siniestralidad registrados en los trabajos del suburbano están a mucha distancia de los del sector de la construcción en la provincia · Alrededor de 300 empleados actúan a diario en los tajos de la línea 2 · El pasado mes de septiembre los operarios echaron más de 84.000 horas

La obra de mayor dimensión en la historia reciente de la ciudad de Málaga, la del Metro, pasa el examen. Al menos en lo que a seguridad laboral se refiere. En una provincia en la que las muertes por accidente en el sector de la construcción están a la orden del día, los datos que se pueden extraer de los primeros 21 meses de ejecución de la línea 2 del suburbano, Martín Carpena-La Malagueta, convierten esta intervención en un ejemplo a seguir. En este periodo de tiempo, incluyendo las labores de desvío de servicios afectados por la apertura de las zanjas, se contabilizan 23 accidentes laborales, todos ellos de carácter leve.

Estos dígitos colocan el proyecto del Metro en una situación privilegiada respecto al sector de la construcción. De acuerdo con los datos aportados por el servicio de prevención laboral de la Unión Temporal de Empresas (UTE) adjudicataria de los trabajos, la obra del ferrocarril urbano está muy por debajo de los niveles de siniestralidad registrados en el sector de la construcción en Málaga y a nivel nacional el pasado año.

Y todo ello en el escenario de una actuación que mueve unos 300 empleados a diario en los seis tramos en los que se ha dividido el ramal entre el Martín Carpena y la calle Juan Pablo II. No obstante, el número de empleados que pasa por la obra es mucho mayor. En concreto, el pasado mes de septiembre lo hicieron 574, que trabajaron 84.232 horas, mientras en agosto la cifra ascendió a 614 trabajadores y el número de horas a 80.578.

En este contexto, de momento, no se ha contabilizado ningún accidente de consecuencias mortales o graves. De los 23 siniestros detectados buena parte se ha producido por caídas al mismo nivel, golpes con objetos, torceduras de tobillo al pisar sobre objetos o sobreesfuerzos. Lesiones que apenas han tenido efectos serios para los empleados ni para el desarrollo de la obra, aunque el número de jornadas de baja ha sido de 384, lo que supone una media de 17 días.

A juicio de los responsables del proyecto, en esta situación mucho tiene que ver el elevado control de inspección que se ejerce sobre los trabajos. "A los controles que son habituales en cualquier otra actuación hay que sumarle el acuerdo que firmó la Junta de Andalucía con los sindicatos CCOO y UGT para que todos los días haya uno de sus técnicos revisando los tajos", aseguró el director del Metro en Málaga, Enrique Urkijo.

La labor que les toca desarrollar no es otra que "repasar cada una de las actuaciones que se hacen, realizando fotografías del estado de la obra y las condiciones en las que están los trabajadores", comenta Rocío Bueno, técnica en prevención laboral de las empresas adjudicatarias. La supervisión sindical es, posteriormente, discutida y analizada con los responsables de las empresas constructoras cada cierto tiempo, así como cada trimestre en el marco de la reunión que mantienen Ferrocarriles Andaluces, la UTE del Metro y las centrales sindicales para profundizar en el desarrollo de los trabajos.

"Tanto CCOO como UGT presentan sendos informes sobre aquello que han observado en el trimestre, adjuntando fotografías y valorando el modo en que se encuentran las medidas de seguridad en los tajos", señaló Urkijo. Todas las afirmaciones son contestadas por la UTE, al objeto de poner en común aquellas iniciativas a desarrollar que permitan mejorar las condiciones laborales.

Una de las aportaciones producidas en el avance de la obra es el aumento de las horas de formación a los trabajadores. Desde el inicio de las labores en 2006 hasta la fecha actual, el número de horas impartidas ha sido de 1.341, recibidas por 418 trabajadores.

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