Miden el ruido procedente del ocio para plantar cara a las terrazas

  • El Ayuntamiento de Málaga ha puesto en marcha una red de monitorización en tiempo real en las calles con más problemas

El Ayuntamiento de Málaga se ha propuesto plantar cara al ruido que sufren algunas zonas de la ciudad provocado por la actividad de ocio asociado, en gran medida, a las terrazas de bares y restaurantes ubicadas en la vía pública. Para ello, ha puesto en marcha una red de monitorización con la instalación de sonómetros en 40 puntos, distribuidos por el centro histórico y Teatinos por ser de las zonas más conflictivas por estos focos de contaminación acústica.

La medición se hará en dos fases. Desde finales de abril y hasta el pasado martes se ha medido de forma ininterrumpida gracias a estos sonómetros el ruido que sufren algunas calles conflictivas del centro histórico como Granados, Santa Lucía, Strachan o Plaza del Siglo, y otras de la zona de Teatinos como Andrómeda.

La segunda fase de esta red de medición de la contaminación acústica producida por el ocio, que se desarrollará hasta mediados de septiembre, se centrará en otras calles de ambas zonas donde se concentran algunos de los problemas de ruido más denunciados, como las calles Álamos, Madre de Dios, Méndez Núñez o Dan.

El concejal de Sostenibilidad Medioambiental, Raúl Jiménez, explicó ayer que los datos que se extraigan de este innovador estudio se complementarán con los resultados de la encuesta on line que el Ayuntamiento de Málaga lanzó ayer para que los ciudadanos puedan dar a conocer su percepción sobre el ruido urbano. Hasta finales de este mes, todos los malagueños interesados en dar su valoración al respecto podrán responder al test en el enlace https://ruidourbanoupm.questionpro.com desarrollado por la empresa Vatia y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).

El edil señaló que la idea es que los malagueños también puedan participar en la toma de decisiones y la puesta en marcha de medidas que se pretenden imulsar con la creación de una mesa multidisciplinar en la que se quiere implicar a todas las áreas municipales y a los propios vecinos, porque aclaró que "ante todo debemos compatibilizar el ocio con el descanso ciudadano".

Las mediciones obtenidas, por ejemplo, en las calles Plutarco y Andrómeda de la zona de Teatinos han permitido determinar que el problema del ruido se centra en las noches y los fines de semana, por lo que "habrá que tomar medidas en ese sentido", según Jiménez.

De hecho, con los resultados que se obtengan se valorará la posibilidad de declarar a las calles más conflictivas como Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS), una medida que implicaría la regulación de la actividad de ocio asociada a la hostelería con medidas que pueden ir desde la limitación de las licencias, el cambio de horarios de las terrazas hasta la retirada de todas ellas en los casos más graves. Aún así, advirtió que las medidas que se adopten serán consensuadas. Lo curioso, en cambio, es que de las 20.000 quejas recibidas al año por ruido, únicamente un 12% tienen que ver con las terrazas.

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