Muere un joven al salirse de la pista cuando hacía 'snow' en Sierra Nevada

  • El deportista, de 24 años, recibió un golpe, según los investigadores, al dar un salto de unos cinco metros y caer por un desnivel

Un joven malagueño de 24 años, vecino de la zona de las Lagunas (Mijas), fue hallado muerto el domingo tras salirse, al parecer, de la pista por la que se deslizaba en la estación de esquí de Sierra Nevada. Fuentes cercanas a la investigación indicaron a este periódico que la principal hipótesis que se contempla es que el deportista falleció en el acto al recibir un golpe en la cabeza después de dar un salto de unos cinco metros. "No cometió ningún fallo de novato. Él sabía hacer snowboard, llevaba mucho tiempo practicando", defendió Regino Hernández, uno de los amigos más cercanos a la víctima. Según su testimonio, el joven iba acompañado de varios amigos, quienes le vieron por última vez en la pista llamada El Río, que conecta con la estación. "Era la última bajada y él iba el último. En el desvío, dijo a los compañeros que fueran delante y que les seguía. Salió de la pista para girar y, en uno de esos giros, se encontró con un boquete", relató Regino, compungido por la pérdida. La visibilidad, señalaron desde Cetursa, empresa pública que gestiona la estación de esquí de Sierra Nevada, era total.

La Guardia Civil recibió el aviso de la desaparición en torno a las 19:30 del domingo. Fue entonces cuando se puso en marcha un operativo de búsqueda formado por personal de Cetursa, Guardia Civil -incluidos miembros del equipo de rescate e intervención en montaña- y Policía local de Monachil, que localizaron el cadáver en un área fuera de las pistas pasadas las 23:00. Hasta allí se desplazaron la familia y unos amigos. "Me enteré por la noche. Estaba en Inglaterra, saqué el vuelo y me vine. Él trabajaba como jardinero en una empresa. Solía ir bastante a Sierra Nevada", explicó chico de su círculo.

El grupo de jóvenes había llegado el domingo por la mañana a Granada para pasar el día y regresar por la tarde. "No podíamos esperarlo. Siempre llevaba una sonrisa en la cara. Lo poco que tenía, lo daba. Nadie podía tener un mal recuerdo suyo. Es como si me hubiese ido mi hermano. Le conocía desde los 4 ó 5 años", se lamentó Regino.

Algunos compañeros del colegio en el que estudió le recordaban ayer como un "deportista, alegre, simpático y muy buen estudiante". Hoy será enterrado en el cementerio San Cayetano, en Fuengirola.

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