La Mundial, ¿seguirá en pie?

  • Todos los partidos, a excepción del PP, defienden el mantenimiento del edificio, que debe ser demolido en el marco del proyecto del hotel de Moneo

El hotel diseñado por Rafael Moneo sobre los suelos de Hoyo de Esparteros y promovido por Braser queda definitivamente en cuestión. El mosaico electoral surgido de las elecciones municipales del pasado 24 de mayo, en el que ninguno de los partidos que han obtenido representación en la próxima Corporación dispone de mayoría absoluta, confirma las opciones reales de que el proyecto para salvar el edificio de La Mundial acabe por hacerse realidad.

Eso siempre que cuatro de las cinco formaciones que estarán integradas en el próximo salón de plenos acaben por llevar adelante lo que han venido defendiendo durante las dos semanas de campaña electoral y han plasmado negro sobre blanco en sus programas. PSOE, IU Málaga para la Gente y Málaga Ahora (agrupación apoyada por Podemos) son contundentes respecto a la necesidad de modificar las actuales condiciones del convenio urbanísticos que autorizan a la promotora a derribar el antiguo hostal para levantar en su espacio el establecimiento hotelero.

La posición de Ciudadanos es algo más ambigua, si bien el incumplimiento del acuerdo por parte de la promotora puede propiciar que la formación liderada por Juan Cassá se decante por el mantenimiento de la antigua pensión. A la espera de una mayor concreción, sirva como referencia que en el seno del PP algunos dan por seguro que el asunto de La Mundial será uno de los primeros en ponerse sobre la mesa, con el fin de tumbar las previsiones iniciales.

Estas tres formaciones abogan por recuperar La Mundial como elemento clave. "La Mundial es un símbolo más de la destrucción que hay del patrimonio en Málaga en los últimos quince años", expone Ysabel Torralbo, concejala electa de Málaga Ahora, para la que es necesario salvar de la piqueta La Mundial. En esta misma línea, la alcaldable socialista, María Gámez, deja claro que la posición de su grupo no pasa por anular el proyecto hotelero, sino porque el mismo no impida mantener en pie La Mundial. "Nuestra idea es que se respete ese edificio; al hotel no le ponemos pega pero no en ese sitio", aclara, al tiempo que admite que se trata de uno de los asuntos que puede ser objeto de acuerdo una vez sea constituido el Ayuntamiento, el próximo 13 de junio.

Para Izquierda Unida es igualmente sustancial avanzar en esta línea de acción. De hecho, hoy tiene previsto presentar oficialmente un documento que trasladará al resto de fuerzas políticas y en el que recoge una serie de iniciativas que pueden ser objeto de acuerdos de todos los grupos. Del mismo forma parte la petición para que se paralicen o revisen los acuerdos ya suscritos entre el Consistorio y empresas privadas en Hoyo de Esparteros, los antiguos suelos de Repsol y La Térmica.

Los tres integrantes del ala de izquierdas del futuro Ayuntamiento, sin embargo, no suman los 16 concejales necesarios para poner sobre la mesa esta cuestión. Para iniciar este camino requieren de la posición favorable de Ciudadanos, dada la negativa continua del PP a modificar el plan de actuación sobre Hoyo de Esparteros. Trasladada la cuestión a la formación encabezada por Juan Cassá, la explicación que se aporta desde la misma apuntaría en la dirección de invalidar el contenido del proyecto urbanístico.

Desde Ciudadanos se plantea, como premisa, el respeto a lo firmado en su día, si bien matizan que en caso de que por parte de la promotora se incumplida el contenido el convenio sería necesario "replantear" la operación, respetando en ese supuesto La Mundial. De facto, el acuerdo de Braser con Urbanismo ya ha sido incumplido, ya que la empresa sigue sin abonar la compensación económica a la que estaba obligada a cambio de que se le permitiese esta edificación. Una vez superada la primera fecha para el pago, el Ayuntamiento autorizó una prórroga de tres meses, que ha vuelto a ser superada.

Braser volvió a pedir un segundo alargamiento del plazo, por otros dos meses, estando pendiente de respuesta por parte de Urbanismo. En el seno del organismo municipal, en el que se analiza la documentación presentada, se aboga por esperar a la constitución de la Corporación antes de adoptar una decisión.

La cuestión de los antiguos suelos de Repsol queda más en el aire. Partidos como IU y el PSOE son claros al apostar por renegociar con la Sareb (banco malo) para anular los derechos edificatorios que tienen en este espacio, de modo que en su integridad se dedique a la construcción de una zona verde. Por su parte, Ciudadanos apuesta por respetar lo que se firmó en su momento. El último documento municipal daba luz verde a aceptar la mayor parte de los derechos edificatorios del sector ante la imposibilidad de los promotores originales de abonar los 70 millones de euros que tenía que pagar como parte de la operación. En Málaga Ahora, Ysabel Torralbo defiende la idea de parque, si bien apunta a la posibilidad de realizar una consulta ciudadana para conocer la opinión de los vecinos sobre "operaciones de tanto calado como ésta".

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