Nuevo año y sueldo más bajo

  • Casi medio millón de trabajadores y pensionistas en Málaga se han encontrado con la 'sorpresa' de cobrar menos en enero que en el año pasado · La 'culpable' es la eliminación de la ayuda de 400 euros en el IRPF

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Si usted observa que algún trabajador o pensionista está especialmente huraño estos días no debe tomárselo como algo personal. Le está pasando a 479.291 personas en toda la provincia y a algo más de 10 millones en el conjunto del país. Son los malagueños que durante 2008 y 2009 cobraron la ayuda de 420 euros anunciada por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en enero de 2008 y que ahora se ha suprimido. Esa eliminación ha supuesto, directamente, que cada trabajador haya cobrado entre 33 y 100 euros menos en su nómina de enero en función de su nivel de ingresos. Si a eso se le suma que el Índice de Precios al Consumo (IPC) se ha cerrado en 2009 en sólo un 0,8%, el resultado final es que miles de malagueños han tenido en enero un salario menor que en el año anterior, con el consiguiente enfado de los empleados.

La pérdida de poder adquisitivo, además, se va a mantener todo el año ya que esa reducción de los famosos 400 euros se divide de forma mensual. "Me han retenido 40 euros y la verdad es que no me ha hecho ninguna gracia empezar el año así. Es como si te dan un caramelo, lo pruebas y te lo quitan. Para eso es mejor que no nos hubieran dado esa ayuda", afirma enojado Juan Manuel López, trabajador en una consultoría.

El Gobierno concedió esa ayuda, valorada en un total de 5.700 millones de euros, para incentivar el consumo de las familias en un momento, a mediados de 2008, en el que la crisis económica empezaba a tomar fuerza. No obstante, el gasto familiar, ahogado o temeroso por la crisis financiera, se ha reducido y ahora el Gobierno necesita esos casi 6.000 millones de euros para reducir el importante déficit público que ha acumulado.

La fórmula utilizada para recuperar ese importe está siendo el aumento de la retención del Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas (IRPF). Por ejemplo, si un sueldo medio de 24.000 euros tenía fijada una retención del 13,3%, a partir de ahora se le descuenta un 15% del salario. En esa diferencia se recogen los 400 euros en todo el año. En el caso de los pensionistas ocurre igual. Si la retención media era del 9,78%, ahora es del 12%. Si el IPC hubiera sido superior al porcentaje de aumento de la retención, prácticamente no se habría notado la rebaja del salario y simplemente la subida del sueldo hubiera sido menor. Pero no ha sido así y los trabajadores han sentido en sus propias carnes este cambio impositivo.

Los directores de recursos humanos de las empresas son los que se están encontrando estos días entre la espada y la pared, asumiendo un marrón que ni les va ni les viene. En varias compañías, previendo las críticas de sus trabajadores, han enviado circulares informativas y en otras se ha explicado boca a boca. En cualquier caso, el fin ha sido el mismo: a ningún empleado le ha gustado que le recorten el sueldo en un momento de crisis económica, en plena cuesta de enero y con una subida importante del IVA a partir de julio.

"Muchos trabajadores nos han preguntado y no se enteraban qué es lo que ocurría. Les ha pillado por sorpresa aunque hemos hecho una circular", afirma Antonio Gómez, presidente de la firma malagueña Aertec, quien destaca que "los empleados ganan menos que el año pasado pero los empresarios no tenemos la culpa. Ha aumentado la presión fiscal y eso es un asunto de Hacienda".

Gloria Gallego es directora de Uniempresa, una consultora de recursos humanos propiedad del Grupo Vértice que atiende a esta firma -cuya plantilla supera el millar de empleados- y a otras empresas de forma externa. Gallego subraya que han enviado información sobre la eliminación de los 400 euros a los directores de cada una de las empresas que asesoran y éstos, a su vez, se lo han comunicado a los empleados. "Los trabajadores han visto que iban a cobrar menos y nos han hecho todo tipo de preguntas. La verdad es que no se puede hablar ni siquiera de congelación salarial porque es peor, ya que se han rebajado los sueldos", explica Gallego, quien lamenta que "las ayudas han durado poco tiempo [apenas un año y medio]. También afirma que "las plantillas están más enfadadas con el Gobierno que con las empresas".

Rafael González, propietario de la firma de calzados Gody, asegura que la supresión de la ayuda "nos la comunicaron en nuestra asesoría y nos ha pillado por sorpresa. Los empleados nos han preguntado qué pasaba este mes con las nóminas pero no ha habido incidencias. Al explicárselo simplemente han encogido los hombros", comenta. En el grupo Altra ha ocurrido más de lo mismo. El presidente de esta empresa, Antonio Mediato, asegura que "ha habido que dar muchas explicaciones" y denuncia que "ha habido muy poca información institucional y nos ha tocado a las empresas". Mediato hace hincapié en que "los empleados no entienden que las empresas sólo somos gestores de parte de su dinero. Hacienda marca unas normas a aplicar y nosotros las tenemos que cumplir".

Los 400 euros se eliminan para la mayor parte de los trabajadores, pero no para todos. Se mantiene para los que cobren menos de 8.000 euros al año y se reduce de forma progresiva para los que ingresen entre 8.000 y 12.000 euros. Juan Carlos Gallego, director de recursos humanos de la cooperativa Almendrera del Sur, señala que "a nosotros no nos afecta lo de los 400 euros porque muchos empleados nuestros son autónomos que trabajan según la campaña".

En la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) y en el sindicato CCOO tampoco ha sentado bien el cambio. Javier González de Lara, vicepresidente de la CEM, afirma que "el equilibrio fiscal se basa en la coherencia y en la armonía. Se han generado desequilibrios por lo que el ciudadano tendrá que pedir responsabilidades". González de Lara teme, además, que la subida del IVA a partir de julio "penalice mucho a la clase media y se reduzca el consumo, por lo que se destruyen las expectativas de recuperación". En su opinión, se están adoptando medidas "poco reflexionadas". Antonio Herrera, secretario provincial de CCOO, indica que "se necesita una reforma fiscal profunda" y exige que "pague más impuestos el que más tiene, porque de esta forma se está perjudicando a las clases sociales más castigadas por la crisis".

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