Ordenan el ingreso en la cárcel a la conductora del atropello en Cerrado

  • La condenada pide al juez un aplazamiento mientras el Gobierno decide si la indulta

El Juzgado de lo Penal número 1 de Málaga ha ordenado el ingreso en prisión de la responsable del atropelló mortal de un padre y su hijo en noviembre de 2011 cuando se dirigían al colegio Cerrado de Calderón. En el accidente también resultó herido un hermano del niño.

El magistrado acordó el 15 de enero conceder un plazo de 10 días para que la conductora ingrese en la cárcel para cumplir una condena de dos años y medio por dos delitos de homicidio imprudente y otro de lesiones también imprudentes.

La mujer, no obstante, ha solicitado a la magistrada el aplazamiento de la condena mientras el Gobierno resuelve la petición de indulto que ha formulado. Fuentes del procedimiento han señalado que el juzgado está pendiente de dar traslado de la cuestión a las partes implicadas en la causa para, a continuación, decidir si aplaza o no la entrada en la cárcel.

La conductora ha sido condenada a dos años y medio de prisión y prohibición del derecho a conducir automóviles durante seis años. Inicialmente el Juzgado de lo Penal número 1 le había impuesto una pena de tres años y cuatro meses de cárcel, sin embargo, la Audiencia de Málaga rebajó la condena en diciembre del año pasado a dos años y medio de cárcel. El tribunal justificó la suavización de la sentencia en el hecho de que el doble atropello mortal había sido "una acción no querida", aunque tampoco restaba gravedad a una imprudencia derivada de la omisión de "elementales normas de cuidado".

El accidente tuvo lugar a las 17:23 horas de la tarde del 28 de noviembre de 2011. Aquel día la acusada bajaba con su vehículo por la calle Rodeo, en un tramo cuya velocidad está limitada a 30 kilómetros por hora precisamente por la proximidad del colegio. Sin embargo, de acuerdo con la sentencia dictada por el Juzgado de lo Penal número 1 de marzo de 2014, la conductora circulaba entre 40 y 50 kilómetros. Justo cuando se aproximaba al colegio perdió el control del coche y golpeó la rueda contra un bordillo de la acera. El vehículo entonces se desplazó hacia el otro extremo de la calzada sin que la mujer llegara en ningún momento a pisar el freno o corregir la dirección. Finalmente, el automóvil se subió en la acera por la que caminaba el padre con los niños, que se disponían a seguir actividades extraescolares en la escuela.

El exceso de velocidad y la distracción son las dos claves de la condena. Durante el juicio se acreditó que la acusada realizaba una llamada de apenas unos segundos cuando ocurrió el accidente. "De haberse actuado de manera diligente el resultado pudiere haberse evitado o minorado las consecuencias", según la sentencia.

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