"Parecía la fiesta de la espuma"

Más espuma que agua en Miraflores de El Palo. Entre los más damnificados por el corte de los suministros de la urbanización después de que el lunes se hallase altas cantidades de un producto no tóxico -agente espumoso con ph0, utilizado en fiestas infantiles- corriendo por sus tuberías, se encuentran las residencias que están instaladas en la zona afectada. El Hospital Psiquiátrico San Francisco de Asís, que cuenta con unos 40 pacientes, fue una de ellas. A pesar de que adquirieron en torno a 100 litros de agua embotellada con los que calculan que cubrirán las necesidades del día a día de los enfermos y cuidadores, desde el centro aseguran que es "difícil" y un "auténtico contratiempo" trabajar sin tener acceso al agua del grifo. En la misma situación se encuentra la residencia de ancianos San Agustín, que desde la noche del lunes no tiene acceso al agua procedente de las cañerías y ha tenido que comprar numerosas garrafas para poder hacer funcionar correctamente los baños, así como limpiar las instalaciones y cocinar para los residentes.

Para las otras 800 familias que viven en la urbanización paleña también ha resultado un verdadero percance el corte. Varios vecinos explican que en sus casas no era tan evidente que el agua tuviese el vertido no tóxico, ya que no se advertía a simple vista la espuma que en otros hogares sí se presenciaba. Es el caso de Pablo Rodríguez, un vecino que no pudo atender a la Policía cuando se paseó de madrugada por el barrio para avisar de que el agua de los grifos no debía ser bebida y la consumió al desconocer su alta presencia de ph0 cuando se lavó los dientes. "Sabía rara, pero desconocía que estuviese en mal estado porque nadie nos avisó", asegura. Como Pablo, otros vecinos no tenían información de que el agua estuviese impregnada del producto no tóxico. De hecho, varios de ellos, a pesar del corte, conservaban en sus aljibes agua almacenada en la que el agente espumoso se había diluido hasta resultar casi imperceptible a la vista. De esta manera, hicieron cafés y tés con el agua del grifo que posteriormente consumieron. Aunque la mayoría se percató del sabor "extraño" de sus bebidas, hasta que este periódico no les preguntó sobre el problema que había afectado a la urbanización, muchos desconocían lo que había sucedido.

Los verdaderos problemas para la urbanización, no obstante, ocurrieron pasado el mediodía. Algunos vecinos explican cómo al haberse el agua impregnado del ph0 durante la noche, cuando estaban durmiendo, y el corte de los suministros en la mañana, mientras estaban trabajando, no se preocuparon cuando al despertar vieron que el agua contenía altas cantidades de espuma o ya directamente estaba cortada. Como cuenta Álvaro Pérez, un vecino que tampoco pudo atender a la Policía en la madrugada, no se "preocupó por que no hubiese agua", ya que pensaba que "el corte sería algo temporal y que cuando regresara del trabajo estaría solucionado". Sin embargo, ayer a las 16:00, nada más regresar de su trabajo, el agua no había vuelto y se encontraba sin provisiones para afrontar el día. "Me equivoqué", dice sonriendo.

"Parecía la fiesta de la espuma". Así describe Fernando Leguina, un vecino de Miraflores, cómo caía el agua del grifo. Él, al menos, puede presumir de ser de los más afortunados: de los que sí identificaron con tiempo el problema y tomaron las precauciones oportunas, comprando las suficiente provisiones para un corte del agua cuyas últimas noticias les han llegado por medio de una circular de la entidad urbanística colaboradora de conservación de Miraflores de El Palo que anuncia que aún se estaba "a la espera de la analítica" y que, "hasta la fecha", no se podía "estimar el tiempo de duración de esta situación".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios