Piruetas callejeras con canon

  • La gestión privada del 'skatepark' incluirá entradas de un máximo de 3 euros

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Practicar el patinaje deportivo va a costar dinero en Málaga. El Ayuntamiento de Málaga, que desde hace meses prohíbe bajo amenaza de sanción esta actividad en parques y otros espacios públicos, acaba de licitar la concesión a una empresa privada del futuro skatepark, que se ejecuta en parte de los suelos del Parque del Norte y que, tras más de dos años de obras, no se prevé esté terminado antes de verano. Las condiciones marcadas en el pliego de condiciones de este concurso autorizan al futuro explotador a cobrar un máximo de tres euros por entrada a las instalaciones de patinaje, producto al que se añade un bono mensual de hasta 35 euros, cursos de formación en estas disciplinas de hasta 15 euros y campamentos de verano por 50 euros cada usuario.

El modelo aplicado por el equipo de gobierno del PP es similar al que se siguen en otras concesiones de instalaciones deportivas, caso de piscinas municipales o polideportivos. "Estas no serán unas pistas para que los chavales patinen en la calle, sino que es algo mucho más profesional, de alto nivel", expone Mario Cortés, concejala del distrito Bailén-Miraflores, donde se localizan las instalaciones. A juicio del edil, "si nadie se cuestiona que hay que pagar por nadar en un polideportivo, por qué se lo cuestionan si van a patinar a estas pistas".

Ricardo Navarro, representante del colectivo de patinadores de la ciudad, recuerda que lo que venía reclamando el conjunto de skate no pasaba por un complejo de esta índole y se queja de que el Ayuntamiento les impida patinar en la calle antes incluso de que estén terminadas las nuevas instalaciones. Preguntado por el precio de la entrada, fue claro: "Yo no pagaría; hay que tener en cuenta que la gente que suele hacer este deporte son jóvenes que estudian y a los que costará bastante el poder pagar".

El skatepark sigue, por el momento, incompleto. Tras abordar una primera fase costeada a través del segundo Plan Zapatero, con una cuantía superior a los 900.000 euros, el Ayuntamiento desarrolló acciones para evitar problemas geotécnicos, que supusieron otros 250.000 euros, e impulsa ahora la tercera y cuarta fases, esta última a impulsar por los privados. "La idea es que la parte que le queda al Ayuntamiento y la que tendrá que hacer el adjudicatario puedan desarrollarse al mismo tiempo", añade Cortés.

De acuerdo con el pliego que rige el concurso de concesión, la firma que se haga con el mismo tendrá que abonar al Ayuntamiento un canon anual mínimo de 15.927 euros, con un plazo máximo de 30 años. A cambio de este abono, la empresa se quedará con las tarifas y los rendimientos de explotación económica de las actividades relativas a prestaciones complementarias en el complejo. A eso se añade la obligación que tiene por ejecutar una pista de competición y un edificio comercial, con espacio para cafetería y restauración y tiendas vinculadas con el deporte del patinaje. Todo ello con un plazo de seis meses para su ejecución.

Más allá de las aportaciones económicas, el Consistorio exige la cesión de los espacios deportivos por 100 horas anuales, al tiempo que la firma pondrá a su disposición 25 plazas de abonados al comienzo de cada temporada para edades comprendidas entre los 6 y los 15 años, de los que la mitad serán gratuitos y los restantes tendrán una rebaja del 50%.

El complejo, que se levantará sobre una parcela de unos 14.000 metros cuadrados, estará dotado de pistas de minibow/halfpipe y streetplaza; una pista de competición; bowl y dirtjump, un gimnasio al aire libre y un juego infantil.

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