municipal Resaca de la convulsa sesión plenaria del Ayuntamiento de Málaga

Un Pleno fuera de control

  • El espectáculo de la última sesión, con plañideras y vecinos en apoyo de dos ediles, genera la crítica de la oposición, que cuestiona la actuación del alcalde

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Mujeres disfrazadas como plañideras en un simulacro de entierro, representación en apoyo a la concejala Teresa Porras, afectada en las últimas semanas por las dudas generadas en su gestión; vecinos que gritan envilecidos a algunos de los ediles de la oposición municipal... Y como espectador, el alcalde y presidente del Pleno, Francisco de la Torre. El regidor, acostumbrado en numerosas sesiones a desalojar el salón ante la algarabía generada por algunos asistentes que tratan de hacer del Pleno escenario de su protesta, eludió el pasado jueves, sin embargo, cualquier acción represiva contra aquellos que actuaron de la misma forma.

De la Torre no impidió la entrada a la veintena de vecinos, muchos de Cruz de Humilladero, que acudieron para dar su apoyo a Porras y que mostraban abanicos con mensajes en los que se acusaba al PSOE de "inquisidor"; ni obligó a la Policía Local a desalojar a ninguno de los ciudadanos que por la tarde encendieron sus proclamas contra algunos concejales, como Antonio Serrano, por el simple hecho de haber solicitado, mediante una moción ordinaria, la destitución de Manuel Díaz Guirado, responsable de Urbanismo.

Lo ocurrido el jueves puso de manifiesto cierta incoherencia en los actos que en meses anteriores ha adoptado el regidor. Y ello, curiosamente, cuando los colectivos que protagonizaron la polémica eran partidarios a dos de sus ediles: Porras y Díaz Guirado. Pesa sobre De la Torre, según el Reglamento Orgánico de Pleno, la atribución de asegurar "la buena marcha" de la sesión, así como dirigir el debate y mantener "el orden". Condicionantes que no se cumplieron en ciertos momentos, cuando, incluso, algunos integrantes del grupo socialista aseguraron haber sido llamados "sinvergüenzas".

Si bien no se hace alusión alguna en el citado documento a la imposibilidad de que asistan a los plenos personas disfrazadas, como era el caso de la representación que tuvo lugar el jueves, varios juristas consultados por este periódico subrayan que lo que no se puede permitir es "convertir en Pleno en carnaval". Así lo entiende Diego Martín Reyes, experto en Derecho Administrativo, un testimonio avalado por el catedrático de Derecho Administrativo Ángel Sánchez Blanco. "Lo que no puede prever la ley es que se haga el ridículo por que se identifique una institución con un carnaval; se prevé el supuesto de alteración de orden público, caso en el que es el señor alcalde el que tendría que puesto solución". "No es normal que se identifique al Ayuntamiento con la zarzuela y con actos montados", añadió.

Tampoco puso control De la Torre a las salidas de tono que algunos representantes vecinales que acudieron al Pleno para apoyar a Díaz Guirado, entre los que se contaron algunos que gritaron a los ediles de la oposición, en especial al no adscrito Antonio Serrano, al que le recordaron su salida de IU y le exigieron que abandonara su puesto. Sin hacer mella sobre las palabras de Díaz Guirado, Serrano sí lamentó la actuación del alcalde.

"Dio libertad a los vecinos para que insultaran, pero no es de ahora, sino que nos tiene acostumbrados a una actuación subjetiva en función de si son vecinos proclives o contrarios a sus intereses; se sobrepasó el límite", dijo, a lo que añadió: "Puedo disculpar o no al público, pero no al presidente del Pleno".

Lo ocurrió en la jornada del jueves provocó ayer la crítica de los grupos políticos, a excepción del PP, que eludió hacer valoraciones, y de colectivos vecinales como Unidad. Su presidente, Ramón Carlos Morales, habló de "espectáculo vergonzoso; cutre, casposo...". "Me llena de bochorno como malagueño", añadió, al tiempo que apostilló: "Lo peor de la política es utilizar de manera interesada a personajes que pertenecen a organizaciones para defender una causa que huele a podrido". "Es bochornosa la actuación del alcalde, que permitió lo que sucedió; no se puede caer más bajo", insistió. Al representante vecinal lo ocurrido le recordó a los tiempos en los que Gil gobernaba Marbella, "cuando se usaba a vecinos dirigidos".

Opinión distinta mostró Antonio Fuentes, presidente de Cívilis y que fue uno de los que habló en favor de Díaz Guirado. "El acto de apoyo al concejal fue algo espontáneo, como lo demuestra que éramos colectivos diferentes, con diferentes ideologías". No obstante, sí cuestionó lo ocurrido por la mañana. "Me parece un espectáculo y es algo que no va conmigo".

En las filas del PSOE, su portavoz, Begoña Medina, consideró "lamentable" que el alcalde permitiese la conversión de la sesión "en un verdadero circo". "Para amortiguar un debate importante como el de Porras se traen a unas señoras vestidas de negro y montan un espectáculo", dijo, al tiempo que señaló que se trató de una acción "totalmente orquestada" por el equipo de gobierno. En esta misma línea, el portavoz de IU, Pedro Moreno Brenes, criticó el desarrollo del Pleno y el espectáculo dado.

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