La Policía sorprende en un bar a una veintena de menores en estado ebrio y a uno de ellos con un rifle

  • Los locales procedieron a la identificación del propietario del establecimiento, que dijo que había autorizado a su hijo para usar el local y celebrar un cumpleaños

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Un total de 20 menores, con edades comprendidas entre los 13 y los 17 años, fueron sorprendidos por agentes de la Policía Local de Málaga en la vía pública y en un bar con síntomas de haber ingerido bebidas alcohólicas. Además, uno de ellos tenía un rifle.

Los hechos tuvieron lugar sobre las 00.20 horas del pasado domingo en la calle Andrómeda. Tras personarse en el lugar, los policías comprobaron que en la vía pública había unos 10 menores en estado ebrio, gritando y causando alboroto, según informó la Policía Local en un comunicado.

Los agentes entraron en un bar de la citada calle y observaron a otro grupo de jóvenes, todos menores de edad, excepto uno --de 18 años--, consumiendo bebidas alcohólicas. Además, uno de los chicos, de 16 años, apuntaba al resto desde la cocina con un rifle del calibre 22, que carecía de munición.

Durante la intervención policial, uno de los menores, de 17 años, perdió el conocimiento, por lo que los policías locales requirieron la presencia de los servicios de emergencias sanitarias, que trasladaron al joven al hospital Clínico Universitario 'Virgen de la Victoria', informando el facultativo de guardia de que se trataba de una intoxicación etílica.

Los agentes contactaron con la madre del menor, que se personó en el hospital y se hizo cargo de él, siendo informada de que sobre los hechos acaecidos se daría cuenta a la autoridad correspondiente.

Los policías locales procedieron a la identificación del propietario del local, que resultó ser José Francisco M.R., nacido en Barcelona y vecino de Málaga, de 56 años, que manifestó a los agentes que le había dado permiso a su hijo para usar el local y celebrar un cumpleaños.

El hombre dijo también ser el propietario del rifle, así como que dicha arma se encontraba en el sótano del local, sin ningún elemento de seguridad que impidiera que alguien pudiese apoderarse de ella. No presentó, no obstante, ningún documento que acreditase la propiedad, por lo que fue intervenida por los policías.

Además, los agentes observaron sobre el suelo varias cápsulas de origen desconocido, que podrían contener algún tipo de sustancia estupefaciente, por lo que se intervinieron para ser analizadas.

Ante estos hechos, la Policía Local dio cuenta de lo sucedido al Ayuntamiento de Málaga, que, tras tener conocimiento, incoó un expediente sancionador al propietario del establecimiento.

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