Ponen en venta por 6,2 millones dos conventos en pleno centro

  • Uno, en Andrés Pérez, data del siglo XVIII y tiene un valor de 2,9 millones El otro, junto a la Plaza San Francisco, vale 3,3 millones

Dentro paisaje inmobiliario de Málaga capital, en la que el número de edificios en venta es creciente y heterodoxo, llama poderosamente la atención la inclusión de construcciones que poco o nada tienen con este mercado: antiguos conventos. Una simple búsqueda por el rico espectro de internet, permite al inversor interesado toparse de lleno con dos de estos ejemplos. Antiguos espacios religiosos, que en uno de los casos mantiene este uso de forma limitada y en el otro es inexistente, se encuentran expuestos en el mercado para que el que esté en disposición pueda adquirirlos por el módico precio de casi 6 millones de euros.

Ésta es la suma de la operación completa, aunque ni las congregaciones religiosas que aún tienen en sus manos estos edificios ni los intermediarios son los mismos. Ambos conventos se encuentran localizados en el casco histórico de la ciudad, estando separados por apenas unos cientos de metros. En la trasera del Muro de las Catalinas, en el arranque mismo de la calle Arcos de la Cabeza, se levanta una de estas piezas abiertas al mejor postor, que data del siglo XVIII.

La construcción es propiedad de la Comunidad de Religiosas Dominicas del Convento Aurora María y de la Divina Providencia, según consta en la nota simple del Registro de la Propiedad a la que tuvo acceso este periódico. El inmueble tiene un precio de salida de 2,9 millones de euros, aunque uno de los intermediarios de la operación, Carlos Gámez, de Inmoiniciativas SL., admite la disposición a aceptar propuestas por hasta 2,75 millones de euros.

"Hemos tenido curiosos preguntando por el edificio, pero por el momento nadie realmente interesado", explica, al tiempo que incide en que las condiciones del edificio lo hacen atractivo para poder albergar usos hoteleros o museísticos. No obstante, aclara que para que eso fuese posible sería necesario tramitar un cambio de uso por parte del Ayuntamiento. El convento, abandonado hace casi una década por las monjas, comparte manzana con la iglesia de Santa Catalina, aclara la nota simple, conformando un conjunto de 1.732 metros de suelo y una edificación total de 4.266 metros. Sin embargo, la parte afectada por la posible enajenación es la conventual, que según la información consultada se eleva a 3.171 metros de techo.

La cuantía económica que forma parte de la propuesta de venta es sensiblemente inferior a la que en un primero momento manejaron las monjas. En 2006, cuando quedó vacío en el inmueble, llegaron a pedir del orden de 6 millones de euros. En aquel momento los contactos se mantuvieron con el Ayuntamiento, al que ofrecieron la posibilidad de hacerse con la propiedad. Uno de los condicionantes que pesa sobre la enajenación es que se trata de un edificio con protección arquitectónica integral, lo que limita las posibilidades de reformarlo y adaptación.

La historiadora Mari Pepa Lara, en su obra La relación entre el Cabildo municipal y los conventos, precisa que el primer asentamiento de estas monjas fue la calle de La Puente, en 1728. En 1775 le fueron donadas a esta comunidad varias casas emplazadas en la calle Andrés Pérez, adonde trasladaron su nueva sede. Las del nuevo convento, según la historiadora, terminaron en 1780, si bien no se trasladaron definitivamente hasta 1787.

La otra pieza conventual en venta está localizada en la calle Marqués de Villacaña y pertenece a las Hermanas Misoneras Ecuarísticas de Nazaret. De acuerdo con los datos aportados por la promotora encargada de la operación, Larin Estates, el edificio, de los años 70, se encuentra en buen estado y tiene un precio de salida de 3,3 millones de euros. Dispone de 3.000 metros cuadrados construidos, dando cabida a 35 habitaciones, salones, cocinas.

"Es ideal para una residencia de la tercera edad", precisa el anuncio. No obstante, uno de los responsables de la firma, David Babillo, habla también de un posible uso hotelero. "Hay varias propuestas encima de la mesa y una de las empresas que ya ha empezado a realizar gestiones formales", explicó. En este caso, el interés de la congregación por vender el inmueble no tiene otra razón que la escasez de hermanas y ocupantes. "Apenas hay nueve y el espacio es demasiado grande para ellas", apostillan.

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