Potaje para combatir el frío

El frío sorprendía ayer en las calles de la ciudad, pero la cita con el tradicional potaje perchelero pudo más que las bajas temperaturas y en menos de hora y media, las más de 7.000 raciones que la Asociación de Vecinos El Perchel había preparado, escaseaban. Ya desde el primer momento, y a pesar de que este año el potaje reunió a un número menor de personas, la gente se agolpaba en la barra en busca de su ración gratuita. Ycomo no, la primera discusión por un plato llegó de dos señoras mayores que planeaban llevarse la misma ración para su mesa. Por suerte, todo quedó en un cruce de palabras y la fiesta pudo continuar, con las actuaciones que se sucedían en el escenario instalado al final de la calle.

Como ni el hambre ni el frío entienden de protocolo, a las 13:30 los miembros de la asociación empezaban a repartir las primeras raciones mientras concejales y oposición esperaban al alcalde, Francisco de la Torre, que llegó con casi media hora de retraso. Eso sí, en cuanto llegó, se colocó rápidamente detrás de la barra para ayudar.

Al otro lado, percheleros y malagueños disfrutaban de su potaje, que con las temperaturas de ayer, sabía mejor todavía. “Está buenísimo”, comentaban las hermanas Mercedes y Carmen García, mientras Mercedes sacaba de su bolso una fiambrera que previamente había llenado de potaje para llevársela a casa. Su hermana, Carmen, bromeaba diciendo que “como lleva 40 años viviendo en Cataluña,...”.

Conchi Gutiérrez animaba con sus cantes la mesa. “El que no diga ole, que se lo coman los boquerones”, cantaba esta malagueña que se define “carnavalera”, ya que asiste desde hace 22 años a todas las actuaciones del Carnaval en el Cervantes y, como no, al potaje perchelero. “Todas las percheleras somos carnavaleras”, añadía Conchi y explicaba orgullosa: “mis sobrinos son muy conocidos en el mundo del Carnaval, son Los Guti, todos los años hacen una comparsa”.

En la elaboración de este tradicional potaje, que lleva 13 años celebrándose en el barrio de El Perchel, ha tenido mucho que ver Ignacio Navarro, que con la colaboración de algunas mujeres de la asociación de vecinos, ha sido el artífice de las 7.000 raciones. Para que ayer todo estuviera a punto, llevaba desde el viernes con los preparativos. Lo primero fueron las verduras, que para que el sábado el guiso estuviera cociendo todo el día, las preparó el día de antes. Y a las 6:00 del domingo, de nuevo el potaje a cocer para que a las 13:30 estuviera en el plato. Después de todo el tiempo dedicado, a Navarro lo que más le importaba era que a la gente le gustara, “la mayor satisfacción es que guste”, decía. A lo que Pedro Moreno Brenes, portavoz de IU, añadía, “efectivamente, buenísimo”. Y claro que gustaba, si no no se explica como 7.000 raciones duraron en la olla menos de una hora y media.

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