Ramírez retira su candidatura a presidir el PP y propone a Bendodo

  • El senador, que había recogido 1.650 firmas de apoyo, mantiene la versión oficial de que es una decisión "personal" pese a las presiones de la dirección regional

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Joaquín Ramírez no volverá a presentarse a la reelección como presidente del PP malagueño después de ocho años en el cargo. Así lo anunció ayer en la sede popular de Salvago, en una sala atestada de periodistas y de compañeros de partido que lo arroparon y aplaudieron durante su intervención.

El líder popular hizo pública su decisión justo el día que acababa el plazo de presentación de avales para presentar su candidatura. Debía presentar 75 firmas y ayer puso encima de la mesa las 1.650 que llevaba recogidas.

Ramírez era, hasta el viernes, el único candidato de cara al congreso provincial convocado para los próximos 22 y 23 de noviembre y donde el popular iba a revalidar su tercer mandato al frente del partido. Pero ha bastado un fin de semana para que el esquema se haya dado la vuelta. Ahora, será Elías Bendodo, actual secretario general del partido, el único aspirante a dirigir a los populares en la provincia.

Para no provocar la división del partido, el senador popular mantuvo la versión oficial de que se trata de una decisión personal "mía y solo mía" y descartó que haya recibido presiones de la Ejecutiva regional para no volver a presentarse. "Hoy tenía que decidir si me quedaba otros cuatro años o no y he pensado que había que cambiar de etapa (...) no ha habido presiones ni tensiones".

Sin embargo, la mayor parte de las fuentes del PP consultadas aseguraron que la decisión de Ramírez se produce a instancias del presidente del PP andaluz, Javier Arenas, que le habría comunicado su idea de renovar la presidencia del PP malagueño con Bendodo al frente. "A Ramírez se lo ha pedido Arenas directamente; Sevilla no quería que Ramírez siguiera", apuntó un cargo del partido, que valoró el relevo. "Bendodo puede hacerlo bien porque de momento no tiene sectores en contra", dijo otro militante, concejal de un ayuntamiento.

Bendodo, a quien Ramírez le hizo la propuesta de presentarse como candidato para dirigir el partido el mismo domingo, según dijo, aceptó el repentino envite y ayer mismo, antes de las 20:00 horas, entregó en la sede popular un total de 528 firmas que avalan su candidatura. "En un primer momento dije que no, pero luego decido aceptar el reto por lealtad", apuntó el edil malagueño, que a sus 34 años lleva un año y medio como secretario provincial del partido.

Muchos fueron los compañeros que acudieron de forma espontánea a apoyar a Ramírez en su despedida del cargo, en una multitudinaria rueda de prensa en la que se vieron lágrimas y también risas ante las bromas que lanzó el protagonista para rebajar la tensión. Concejales en el Ayuntamiento de Málaga, como Mariví Romero, Manuel Marmolejo, Carolina España o Juan Ramón Casero; diputados provinciales como Francis Salado o Juan Jesús Bernal; parlamentarios andaluces como Ana María Corredera, y senadores como el alcalde de Alhaurín de la Torre, Joaquín Villanova, o Patricia Navarro. También respaldaron al presidente alcaldes como el de Alhaurín el Grande, Juan Martín Serón; Manuel Atencia, anterior presidente del partido y vicepresidente de Unicaja, o el diputado Federico Souvirón, que también fue presidente de la formación en Málaga. Incluso acudieron a arropar al político dos de sus hermanos.

La cita también evidenció algunas ausencias, como la de la diputada Celia Villalobos o los alcaldes de Málaga, Torremolinos, Marbella y Fuengirola, Francisco de la Torre, Pedro Fernández Montes, María Ángeles Muñoz o Esperanza Oña, respectivamente. Ésta última, portavoz del PP en el Parlamento andaluz, hacía pública su satisfacción por el cambio de líder ayer mismo. No obstante, muchos de ellos tenían a la misma hora compromisos ineludibles como el regidor malagueño, en Bruselas.

El presidente del PP malagueño aprovechó la convocatoria para hacer un repaso a su trayectoria política en el seno del partido, que arrancó en 1993 de la mano de Manuel Atencia, para el que tuvo calurosas palabras. Ramírez subrayó que encontró el partido con 7.000 militantes y que lo deja con 28.500. Quería evitar ser vanidoso, pero no pudo resistirse a dar unos datos incontestables. Recordó con cariño sus cuitas en el partido, desde las apasionadas noches electorales, a las confección de las listas para las distintas elecciones, a las victorias que ha conseguido para la formación malagueña. Ramírez tampoco quiso marcharse con la sensación de haber fracasado en la Diputación, que "se gana pueblo a pueblo; si yo me presento contra Pendón, gano seguro", afirmó.

Tras ocho años al mando de un partido que se ha consolidado en la capital y la Costa del Sol, Ramírez se despedía así de la primera fila política.

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