Reclamo a la simbología católica en forma de cruz

  • Cofradías y hermandades de Fuengirola se lanzan a la calle para repartir más de 8.000 crucifijos entre los paseantes

Sí a la cruz es el lema con el que las agrupaciones religiosas de Fuengirola, concretamente la Hermandad Sacramental de Nuestra Señora del Rosario Coronada, la Hermandad del Cristo Yacente y la Cofradía Fusionada, se lanzaron ayer a la calle para repartir entre los vecinos más de 8.000 crucifijos. Aprovechando el miércoles de ceniza, las cristianos quisieron así manifestarse en contra del Anteproyecto de Ley de Libertad Religiosa impulsado por el Gobierno y a la sentencia de Estrasburgo por la cual el pasado 3 de noviembre el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos instó a retirar el crucifijo en la localidad de Abano Terme (Papua, Italia) ante las quejas de una ciudadana italiana de origen finlandés.

La iniciativa contó con una buena aceptación, ya que fueron muchos los viandantes de la plaza de la Constitución, y posteriormente la plaza de España, que a lo largo del día hicieron un alto en el camino para recibir una insignia dorada y obtener un poco de información. Uno de los aspectos esenciales de esta puesta en marcha es "mostrar que los cristianos nos sentimos muy orgullosos de serlo y de llevar la cruz de Cristo. Consideramos que no es un estorbo para nuestra sociedad", explicó el párroco de la iglesia del Rosario, Manuel Ángel Santiago. Echando la visa atrás, el sacerdote manifestó que "es una aberración que se intente suprimir este signo en la vida pública, especialmente cuando las raíces de Europa están en la base cultural del cristianismo, empezando por los propios derechos humanos". El secretario de la Cofradía Fusionada, Francisco Martín, también mostró su indignación ante la medida gubernamental. "¿Por qué los cristianos tenemos que soportar el que nos quiten un signo como es la cruz, cuando está estadísticamente demostrado que en España somos la mayor población católica?", se preguntaba ayer Martín, no sin antes hacer hincapié en que en España también se es "permisivo con otras religiones, que por supuesto son todas aceptables".

Los vecinos que curiosamente se acercaron a las mesas informativas también aplaudieron la puesta en marcha. "Me parece muy bien que se reivindique esto porque es muy necesario. No entiendo que algunas personas se sientan molestas por ver una cruz colgada en la pared porque cada uno le puede dar la simbología que quiere. Al fin y al cabo, significa fe y esperanza", comentó ayer la ciudadana María del Carmen Fernández.

La campaña no sólo tuvo éxito en Fuengirola, sino también en numerosas localidades vecinas, cuyas parroquias y hermandades se sumaron al Sí a la cruz mediante el reparto masivo de insignias. Así, formaron parte de este reclamo las parroquias mijeñas de San Manuel y Santa Teresa, respectivamente, así como la de Santa María Estrella de los Mares, en Torremolinos, entre otros. "Queremos llegar a todos los ciudadanos, desde Calahonda hasta Guadalmar", comentó Santiago, quien se mostró muy satisfecho con el éxito obtenido, ya que muchas instituciones se habían hecho eco de la reclamación. "Es posible que a partir de ahora la iniciativa cunda en otros sitios", subrayó el sacerdote.

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