La Semana Santa de la lluvia

  • Los chubascos estuvieron presentes en seis de los siete días de procesiones · Solo 15, y Servitas, de las 39 hermandades hicieron completo su recorrido · 16 cofradías no pudieron salir y dos dieron media vuelta

La Semana Santa de 2011 ya es historia y no estará en las páginas de oro precisamente. La lluvia fue, por desgracia, la protagonista ya que estuvo presente desde el Lunes Santo hasta el Domingo de Resurrección. Nadie recuerda nada parecido y tampoco hay crónicas pasadas que recojan algo así. En total, seis días consecutivos de chubascos que provocaron la suspensión de 16 procesiones y que aviva un debate algo apagado en los últimos años: ¿deben instalarse toldos en alguna calle céntrica que sirva de resguardo a las hermandades? Además deja entrever una asignatura pendiente, y de las troncales, la cultura nazarena. Prácticamente todos los días se vieron a nazarenos y portadores de distintas hermandades vestidos con sus túnicas recorriendo las calles una vez que sus cofradías ya se habían encerrado o habían decidido no salir.

Así, de las 39 cofradías agrupadas, solo 15 -Fusionadas queda excluida ya que estuvo únicamente representada en las calles por Lágrimas y Favores- y Servitas hicieron el recorrido marcado en los itinerarios: las ocho del Domingo de Ramos pero no se cuenta a Lágrimas y Favores; una del Lunes Santo, Gitanos; cuatro del Martes Santo, Rocío, Estrella, Rescate y Sentencia, y tres del Viernes Santo, Soledad de San Pablo, Piedad y Santo Sepulcro además de Servitas. Por contra, 16 se quedaron sin salir: dos el Lunes Santo, Dolores del Puente y Cautivo; cuatro el Miércoles Santo, Fusionadas, Paloma, Sangre y Expiración; seis el Jueves Santo, Santa Cruz, Cena, Viñeros, Misericordia, Zamarrilla y Esperanza, y cuatro el Viernes Santo, Dolores del San Juan, Sagrado Descendimiento, Monte Calvario y Amor. Además hay que incluir a las procesiones de la Vera+Cruz y el Resucitado. En cuanto al número de tronos que salen en Semana Santa, 44 (14 el Domingo de Ramos, ocho el Lunes Santo, 11 el Martes Santo, tres el Miércoles Santo, dos el Jueves Santo y seis el Viernes Santo) de los 81 pisaron las calles, un 54% del total.

El Domingo de Ramos estuvo al mismo nivel que en los últimos años: de sobresaliente. Una de las imágenes que mejor iba vestida y exornada fue la Virgen del Gran Perdón, de la Cofradía del Prendimiento. También fue digno de ver la vuelta de la Humildad, con los portadores más enteros y un cortejo muy recogido. Aún están lejos de los servitas blancos pero el cambio de ubicación en los horarios que vivirá la hermandad el año que viene puede favorecer mucho su regreso.

El Lunes Santo fue de incertidumbre y temor. Crucifixión, Gitanos y Pasión salieron a las horas previstas y fueron sorprendidos por un chubasco que obligó a actuar. Así, Gitanos, que en ese momento se encontraba por Carretería, tuvo que sacar los plásticos y tapar al Señor de la Columna y el manto de la Virgen de la O. Por su parte, Pasión solo fue a la Catedral para hacer estación de penitencia y regresar a los Mártires. Crucifixión recortó su itinerario. Una vez que pasaron por Sancha de Lara giraron a la derecha para coger la calle Larios para dirigirse a su tinglao. Estudiantes se echó a la calle sabiendo que Dolores del Puente y Cautivo no iban a salir. Hizo todo el recorrido y suprimió el acto en la plaza del Obispo. La lluvia cayó sobre los tronos aunque fue débil. Un momento extraño se vivió cuando la comitiva se partió. La sección del Señor cogió Molina Lario, Santa María y Cister mientras que la sección de la Virgen de Gracia y Esperanza tiró por Duque de la Victoria, San Agustín y Cister. La Virgen de la O ofreció el Lunes Santo una estética impresionante con las velas rizadas. Exquisita y guapa a reventar.

El Martes Santo hubo un resquicio para el optimismo y pareció que el cielo iba a dar un atregua, que lo hizo a medias ya que la lluvia volvió a caer. Rocío iba por Carretería cuando las primeras gotas comenzaron a caer. Penas hacía su salida y puso al Cristo en la calle que llegó hasta Fajardo. La Virgen de las Penas encaró la puerta pero no llegó a a pisar la calle. Fue la única imagen de la jornada en no hacerlo. La cofradía decidió finalmente no salir. Nueva Esperanza llegó hasta la ermita de Zamarrilla para dar media vuelta. El Señor del Perdón dio una gran lección andando bajo los sones de la agrupación musical. Fue de lo mejor de la jornada. También cabe citar a las velas rizadas que lució la Virgen del Rocío. Parecía que las llevaba de siempre.

La lluvia no pudo fastidiar el acto de liberación del penado el Miércoles Santo. Jesús El Rico y la Virgen del Amor acudieron a la plaza del Obispo para liberar al reo e impartir la bendición. La organización del acto estuvo floja por parte de la hermandad. Además estuvieron retrasando la decisión de hacer o no el recorrido completo hasta el último momento, cuando se veía claramente que el tiempo no iba a acompañar. De hecho, algo de lluvia les cayó de camino al encierro. Salesianos hizo estación de penitencia en la Catedral. En su regreso tuvo un percance con un cable en la calle Madre de Dios lo que le hizo estar parado unos 45 minutos. Menos mal que no llovió en ese instante.

El Jueves Santo, Mena dio una lección de cal y arena. Por un lado, la temeridad y el riesgo de salir con el tiempo que hacía. Por otro, demostró que Larios, si se quiere, se puede recorrer en 20 minutos. Para ello hay que dejar la recreación. La Congregación se mojó a su paso por la Tribuna de los Pobres y en el encierro pero no fue nada.

En el Viernes Santo tres cofradías hicieron el recorrido, además de Servitas. Resaltó el misterio del Santo Traslado, si bien evidenció que el trono es pequeño para tantas figuras. Servitas puso el rigor nazareno y el broche a la Semana Santa de 2011. Por un momento, Sentencia, Rico y Mena pudieron haber sido el cierre. También cabe reseñar los adornos florales y las crucetas. Y las nuevas tecnologías. Twitter ha sido una herramienta eficaz en esta Semana Santa 2.0.

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