Málaga

Tensión en La Corta entre los vecinos y la Policía con más de 100 identificaciones

  • Intentan localizar a los autores de la agresión a los agentes y residentes se quejan del "acoso"

Vecinos, ayer por la tarde, protestando en La Corta. Vecinos, ayer por la tarde, protestando en La Corta.

Vecinos, ayer por la tarde, protestando en La Corta. / m. h.

La Policía Nacional investiga el altercado ocurrido el sábado en la barriada de La Corta, donde una treintena de vecinos agredieron, presuntamente, a cuatro policías que habían acudido para apoyar a un equipo médico que atendía a una mujer con problemas mentales. Hasta el momento, los agentes han identificado a más de un centenar de personas, ha habido varios registros y se han practicado al menos dos detenciones por un presunto delito contra la salud pública por tráfico de drogas. Las actuaciones han generado cierta tensión con los vecinos, que ayer convocaron una protesta espontánea en la entrada de la barriada por el "acoso" al que, en palabras del presidente de la asociación de vecinos, Juan Rodríguez, están siendo sometidos. "Condenamos toda acción fuera de la ley, pero están pagando justos por pecadores", aseveró, al tiempo que defendió que el sábado hubo "una cadena de errores" que están "salpicando la imagen del barrio" pese a los "buenos resultados" de éste gracias a "tantas personas que apuestan por él".

El portavoz del colectivo hizo un "llamamiento a la calma" y subrayó que "sucesos ocurren hasta en los mejores rincones de Málaga". Asimismo, destacó que el detenido por supuesto atentado a agente de la autoridad, que fue quien alertó de que su madre, con problemas mentales, llevaba un cuchillo y amenazaba a los vecinos, "es de fuera de La Corta". Por su parte, el pastor eclesiástico Armando Silva indicó que están "en un sinvivir" y recalcó que la Policía "no puede meterse con un barrio entero". "Nos paran continuamente. Yo, por ejemplo, no he hecho nada. Soy un trabajador. Habíamos conseguido que los niños no temieran a los policías", subrayó.

Los investigadores han intensificado la vigilancia en la zona y pretenden localizar a aquellos que participaron en el incidente, en el que los efectivos que actuaron se vieron, presuntamente, acorralados y tuvieron que pedir refuerzos. Como consecuencia de los golpes que sufrieron, dos policías locales y otros dos nacionales tuvieron que recibir asistencia médica por contusiones.

Testigos explicaron que la situación se descontroló en apenas unos minutos y ensalzaron la labor de los policías. "La doctora tuvo que encerrarse con la paciente dentro de la ambulancia, que también fue rodeada por una multitud de personas. Se oían gritos y golpes", relataron. Fue el sábado hacia las 15:30 cuando un hombre, que acabó arrestado, alertaba del estado de agresividad en el que se encontraba su madre. Desde su entorno familiar señalaron ayer a este periódico que éste solo se "defendió" al ser "provocado" por un policía, al que pidió respeto por el estado que presentaba su progenitora. Asimismo, explicaron que le dio "un guantazo" al efectivo. La misma fuente criticó que, desde el sábado, no se le haya proporcionado "información" a la familia y que tampoco se le permita en la Comisaría darle "una sudadera".

Según la versión policial, llegaron a aparecer 35 personas con barras de hierro, palos de madera y navajas. Los agentes llegaron a oír cómo decían: "a por ellos". Un policía nacional que intentaba calmar al resto se vio rodeado por una decena de vecinos. El hijo de la paciente agredió presuntamente al policía, al que siguió pegándole otra multitud. Otro agente nacional y uno local también recibieron golpes. Tuvo que intervenir el Grupo Operativo de Apoyo (GOA) de la Policía Local.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios