Tiempo de cuchareo

  • Vélez-Málaga estarán desde el sábado sirviendo platos que aprendieron de sus abuelas para el recuerdo de los mayores o para que los más jóvenes los descubran

vélez-Málaga

En Vélez-Málaga es tiempo de cuchareo. Momento para reencontrase con las recetas tradicionales que llenan los platos de patatas, verduras y carne. Diez días para disfrutar de las comidas de siempre que llenan estómagos y resucitan el cuerpo por su consistencia. Una veintena de restauradores del centro histórico con el apoyo de la Asociación de Comerciantes y Empresarios de Vélez-Málaga estarán desde mañana sirviendo los platos que aprendieron de sus abuelas para el recuerdo de los mayores o para que los más jóvenes los descubran. El objetivo es poner en valor la gastronomía tradicional que tan bien sabe en Cuaresma.

Así se podrán degustar 20 tapas diferentes que se venderán al precio de 1,80 euros acompañadas de la bebida. Se han preparado desde cazuelitas de potajes de habichuelas, garbanzos o acelgas hasta los típicos callos, las migas o el puchero. En el Capri han seleccionado el potaje de hinojos; un plato muy típico de Vélez-Málaga que Lucía Ocón aprendió de su abuela. Durante estos días han estado ellos mismos recogiendo el ingrediente principal en el campo. A pesar de lo poco que ha llovido, es tiempo de hinojos. Canutitos de habas, espinacas, garbanzos y arroz, completan el plato. En la Marisquería Antonio también se han decidido por un manjar cuaresmero. Un potaje de bacalao al que no le faltan sus buenos garbanzos, habichuelas y patatas.

En El Rubio, Ana también aplica una receta de hace 60 años. La berza con pringá. La elabora de forma artesanal "nada de ollas rápidas". Mucha paciencia y más condimento. "Con su garbanzo, su magro, su tocino ibérico, la morcilla, calabaza, pimiento, tomates, zanahoria, y toda la mañana cociendo", resalta la cocinera. El Caserío de Las Monjas ha optado por un gazpachuelo. Es una variación del típico veleño con patatas y clara de huevo, ya que a estos ingredientes suman rape o dorada y unas gambas para que "sepa más sabroso".

La lista la completan los garbanzos con espinacas, la fabada asturiana, cachorreñas y el caldillo de pintarrojas. En sopas, los comensales pueden elegir entre la de mariscos y la de matanza; y entre los más llamativos la purrusalda vizcaína, las alubias con peregrinas o un Antonio Molina.

Otro aliciente para visitar la localidad de Vélez-Málaga esta semana es que estas jornadas gastronómicas traerán premios, ya que además de degustar estas cazuelitas de cuchara, los participantes podrán entrar en el sorteo de veinte cenas que regalan los establecimientos y tres escapadas para dos personas para visitar las Bodegas Aranzada. Con la primera tapa el cliente recibirá una chequera con 20 papeletas, una por tapa. Deberá sellarla y puntuar su elaboración. Para optar a uno de los viajes, habrá que votar 11 platos como mínimo. Además, la Bodega Aranzada, que patrocina el evento, repartirá un estuche con tres botellas entre los establecimientos para que lo sorteen entre sus comensales.

Ante la crisis, Pepa y Pepe II, en el centro de la capital, se mueve y hasta final de mes tiene ofertas. 2x1 en las raciones, pagar un plato de paella (4,80 euros) y comer lo que se quiera y cinco botellines más media ración por 5,80 euros.

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