De la Torre sobre el Metro: "No puede haber afán electoralista"

  • El alcalde niega que busque retrasar su arranque Técnicos buscan reducir las trabas municipales

Después de más de una veintena de reuniones técnicas entre el Ayuntamiento de Málaga y la Consejería de Fomento para abordar las obras del Metro a su paso por la Alameda Principal, la partida parece volver al punto de inicio. Hoy técnicas de ambas administraciones vuelven a sentarse a la mesa para estudiar las opciones de paliar las consecuencias iniciales de la decisión del equipo de gobierno del PP de no autorizar el inicio de los desvíos de tráfico para el tramo Guadalmedina-Atarazanas.

Una de las claves reside en la exigencia municipal para que en el desarrollo de los trabajos en el lateral norte de la Avenida de Andalucía, antesala a la llegada al centro, los muros pantalla se ejecuten garantizando en todo momento la apertura al tráfico de la calle Nazareno del Paso. Esta demanda es indispensable para permitir que la construcción de esta parte del trazado coincida en tiempo con la de la Alameda. En este escenario, la Agencia de Obra Pública de Andalucía tratará de hacer la existencia de ejes viarios alternativos, con el fin de levantar esa traba.

Ayer, en la previa de este encuentro, el alcalde, Francisco de la Torre, rechazó de plano que tenga interés alguno en retrasar el arranque de las actuaciones del suburbano en la Alameda a después de las elecciones del 24 de mayo. "No puede haber afán electoralista, simplemente no podemos estudiar lo que no nos ha llegado", contestó. Con ello, indicó que la razón de que desde el Consistorio no se haya dado luz verde a los desvíos de tráfico hay que encontrarla en que la documentación aportada por la adjudicataria de ese tramo, una unión temporal de empresas (UTE) integrada por Acciona y Sando, es insuficiente.

"Nuestro compromiso ha sido siempre el estudio rápido y con la máxima lealtad institucional", defendió, preguntándose si "hay algo más lógico y coherente que reclamar, para poder estudiar con rapidez, que entreguen la documentación; no podemos estudiar lo que no está en nuestras manos". Asimismo, incidió en que el interés del Ayuntamiento es que estas obras se hagan cuanto antes, "haya elecciones o no". "La gente entiende, cuando una obra es buena para la ciudad, que hay que sufrir un poco, pasarlo algo mal, para luego recuperar posiciones ventajosas para la ciudad", precisó.

Una de las consecuencias directas de un posible retraso en la construcción de los 295 metros de túnel desde el río Guadalmedina hasta el cruce de la Alameda con la calle Torregorda es la imposibilidad de cumplir con el calendario que marca a finales de 2017 la llegada de los trenes hasta la estación Atarazanas. De no alcanzarse este hito, el propio contrato existente con la concesionaria marca una serie de aportaciones económicas añadidas, que deberá desembolsar la Junta, ante la imposibilidad de alcanzar el umbral de los 20,5 millones de pasajeros contemplados.

Sobre esos posibles sobrecostes, De la Torre fue contundente al apuntar de ello a la propia Administración regional. "Teorizar sobre si tienen coste o no los retrasos, es mejor mirar hacia dentro de la Junta y la UTE concesionaria y véase si se han hecho los esfuerzos necesarios para que las cosas vayan a la máxima rapidez", dijo.

En el seno de la Consejería de Fomento, el delegado territorial en Málaga, Francisco Fernández España, confió ayer en que "la lealtad institucional primer en un proyecto de esta envergadura". "Queremos ponerlo en marcha cuanto antes", dijo, señalando la necesidad de cumplir los plazos marcados. Para cumplir esta premisa, añadió Fernández España, "necesitamos del trabajo conjunto de las dos administraciones; con independencia de que haya o no unas elecciones".

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