De la Torre se suma a la oposición y activa el cambio de la tarifa del agua para 2016

  • Por unanimidad, el Pleno pide variar los tramos para evitar penalizar el consumo responsable El alcalde dice que los trámites se realizarán con la máxima rapidez

Los 250.000 clientes de Málaga capital a los que sirve la Empresa Municipal de Aguas tendrá un nuevo marco tarifario en 2016. El Pleno del Ayuntamiento de Málaga acordó ayer por unanimidad modificar el actual sistema tarifario, de manera que se amplíen los niveles de consumo aplicados durante algo más de año y medio y que penalizaba a aquellas personas que vivían solas o en pareja. Forzado por los grupos de la oposición, que anunciaron su determinación en avanzar en esta línea, el equipo de gobierno del PP acabó sumándose a la propuesta. Incluso, el alcalde, Francisco de la Torre, aseguró que se trataba de un cambio que ya tenía previsto aplicar.

El acuerdo plenario, sin embargo, tiene una efectividad limitada, por cuanto las competencias en materia de las tarifas de agua corresponden al Consejo de Administración de Emasa. Con esta premisa, no parece que sea antes de septiembre cuando se dé luz verde a esta alternación de los niveles de consumo. A la espera de que concreten cuáles los parámetros objetivos por los que se va a gravar a los clientes, De la Torre, en la línea de lo manejado por los grupos de la oposición, consideró necesario ampliar los cuatro bloques vigentes desde finales de 2013. Lo que no se modifica es la apuesta por seguir cobrando por habitante y no por vivienda. "Se aplicará cuanto antes, hay una tramitación a la que daremos la máxima velocidad", decía el regidor minutos antes del arranque de la sesión, la primera ordinaria del mandato.

La disposición de los populares al acuerdo quedó constatada cuando incluso el alcalde corrigió al concejal de Medio Ambiente, Raúl Jiménez. Éste hizo ver el convencimiento del equipo de gobierno ante la modificación planteada pero quiso introducir a modo de adenda a las iniciativas la necesidad de que la misma estuviese condicionada a que no hubiese un desajuste en las cuentas de Emasa. Ante la disconformidad generada entre los grupos proponentes, De la Torre terció y aportó una variante, en el sentido de "procurar que no haya desequilibrio en las cuentas de la empresa".

Lo ahora asumido por el Ejecutivo local fue reiteradamente descartado durante la parte final del mandato pasado, cuando a pesar de las protestas ciudadanas y de la recogida de 35.000 firmas en contra del bautizado como tarifazo. Frente a ello, optó bonificar a los miles de usuarios que se estaban viendo penalizados, al pagar más a pesar de tener un consumo por debajo de la media. Esta circunstancia motivó un devolución generalizada de dinero a los clientes que alcanzó cerca de los tres millones de euros a finales de 2014.

La coincidencia de todos los actores políticos, sin embargo, no estuvo exenta de debate. Dos eran las mociones de urgencia que tanto Ciudadanos como Málaga para la Gente pusieron sobre la mesa para abordar el asunto. Sin embargo, en ambos casos, las iniciativas fueron objeto de ciertas variaciones. A modo de conclusión, el voto generalizado del Pleno dio luz verde a la creación de una mesa integrada por técnicos de la empresa (tras la petición de Ciudadanos), por los grupos políticos, colectivos vecinales y de consumidores y ecologistas para abordar este asunto y avanzar en la concreción de los más adecuados bloques de consumo. Al tiempo, el partido naranja rebajó su pretensión de que la modificación beneficie "al 100% de los hogares de la capital", filosofía que iba en contra de los planteamientos de Málaga para la Gente y el PSOE, que defiende una tarifa que sea progresiva para aquellos que consumen más.

Hubo tiempo también para la ironía y la risa cuando Juan Cassá le recordó al regidor que el ahorro no puede pasar por emplear su particular método, el de la ducha "en 11 segundos". Esa referencia temporal provocó la carcajada en el salón de plenos. La circunstancia fue aprovechada por el regidor para tomar la palabra y precisar que el ejemplo que puso en su día fue el de 11 litros, pero que en realidad consumía unos 15 litros. Tras insistir en la cuestión, acabó por admitir su equivocación al poner esta escena como ejemplo de consumo. "Fue un exceso por mi parte haber puesto ese ejemplo", afirmó.

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