Tráfico instalará 9 radares fijos en vías secundarias

La Dirección General de Tráfico (DGT) se ha propuesto reducir la siniestralidad en las carreteras secundarias. Así, ha dado un giro radical a las localizaciones de los radares fijos y los nueve próximos estarán todos ubicados en la vías de doble sentido de todas las comarcas de la provincia. En ellas, se producen dos de cada tres accidentes de Málaga. Ayer, el BOE publicaba la adjudicación de los nuevos cinemómetros fijos por 1,7 millones de euros a la empresa Telvent Tráfico y Transporte. El plazo de ejecución será de seis meses, por lo que se prevé que entren en funcionamiento antes del verano del próximo año. Estos radares se unen así al primero que se instaló fuera de una autovía (en la A-357 a la altura de Pizarra en el cruce con Zalea) y a los cuatro existentes en la autovía A-7 y los dos de la A-45.

Los puntos exactos de la instalación de los nuevos aparatos aún no se han concretado. Las dificultades existentes para la puesta en marcha de los radares hacen que, aunque los tramos sí estén determinados, aún sea posible que se ubiquen en puntos diferentes a los previstos. En general, se ubicarán donde su presencia redunde en la reducción de la velocidad en toda la vía.

Lo que sí está claro son las carreteras que serán vigiladas. En la zona de Antequera lo será la A-384 (Antequera-Algodonales), en la Axarquía lo será la denominada Carretera del Arco (la A-356 entre Casabermeja y La Viñuela), en Ronda lo serán la A-397 entre la ciudad del Tajo y San Pedro y la A-367 entre Ronda y Málaga. Además, en el Valle del Guadalhorce y la Costa del Sol occidental tendrá un radar la A-355 entre Marbella y Coín. Por último, en el área metropolitana de Málaga se instalarán controles fijos de velocidad en la A-7052 que une Churriana con Cártama y la travesía de la A-7054 desde la capital hasta Pizarra.

La intención del aumento de la vigilancia en las carreteras secundarias es la disminución de la velocidad media en dichas vías, que habitualmente no supera los 90 kilómetros por hora. Con ello, se busca disminuir la siniestralidad, ya que en las vías de doble sentido los accidentes tienen mayor lesividad, porque los siniestros suelen ocurrir con choques frontales, que en la mayoría de los casos tienen como consecuencia víctimas mortales.

La presencia de los nuevos cinemómetros fijos permitirá, además, que el personal de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil pueda vigilar otros factores de riesgo de los accidentes.

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