Una niña de 13 años, muy grave en la UCI del Carlos Haya tras caerle un objeto metálico

  • La menor iba hacia el instituto y quedó inconsciente tras el impacto · Fue operada de urgencia por los neurocirujanos

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La fatalidad se cruzó ayer en el camino que Ana, una niña de 13 años, hacía todos los días para ir al instituto. Una varilla metálica que se desprendió de lo alto de un bloque impactó sobre su cabeza y le provocó un traumatismo craneoencefálico severo que la dejó inconsciente. Está muy grave, en la UCI del Hospital Carlos Haya. A media mañana tuvo que ser operada de urgencia por los neurocirujanos. La intervención duró varias horas. El accidente se produjo en la calle Carril de la Cordobesa casi en la esquina con Río Guadame, en la barriada La Princesa de la capital, junto a la antigua fábrica de Cortefiel. Eran las 8:25 cuando el 112 recibió varios avisos de particulares. La menor -alumna de segundo de Secundaria- iba hacia el colegio Padre Jacobo con una compañera del centro.

"La amiga empezó a chillar y vi a Ana boca abajo, inconsciente, no se movía", relató Francisco Cervantes, alumno de cuarto de ESO del mismo instituto, que venía unos metros más atrás. Una mujer también se acercó a ayudar. Francisco llamó al 112 desde su móvil. La pequeña sangraba por la nariz. A esa hora llegaba a trabajar Salvador Fernández, director de la guardería Mamá Oca, que está a unos metros. "Estaba inconsciente, pero respiraba. Cuando llegaron los sanitarios le pusieron el suero, pero seguía inconsciente", dijo.

El 061 y la Policía Local ya estaban alertados. Los sanitarios indicaron a la mujer y a los compañeros de Ana que la taparan con mantas y que no la movieran. Cuando se la llevó la UVI móvil seguía inconsciente. Al parecer, el accidente se produjo al desprenderse un trozo metálico del toldo del último piso del bloque, a unos 20 metros del suelo, aunque la agencia Efe informó que habría sido una gavilla de hierro que suele usarse en loscofrados.

"Ha sido un mal rato", confesaba ayer Francisco. El chico permaneció en el lugar hasta que llegaron los profesores del colegio Padre San Jacobo tras enterarse de lo sucedido. "Cuando ellos llegaron ya me dijeron que me fuera para el colegio", relataba. Cuando la pequeña fue evacuada del lugar del accidente, la directora del centro educativo se trasladó al centro hospitalario.

Aunque por su edad la menor debería haber ido al Materno, la UVI móvil la llevó al Carlos Haya porque allí es donde están los especialistas en Neurocirugía, que finalmente fueron los que la intervinieron. La Policía Local de Málaga también acudió al lugar. Fueron los agentes municipales los que amarraron provisionalmente la estructura del toldo para que no cayeran más trozos que pusieran en riesgo a otros transeúntes. Luego, por la tarde, los bomberos acudieron al domicilio desde el que se desprendió el objeto metálico y retiraron el toldo.

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