Urbanismo reconoce su inacción en la protección de edificios del Centro

  • Pomares admite la "falta de control técnico" en el seguimiento a los propietarios que incumplían el deber de conservación, pero apunta a sus antecesores

El Ayuntamiento de Málaga ya admite abiertamente la dejación con la que ha venido actuando durante años en el control de los edificios y solares localizados en el entorno protegido del centro histórico y su inacción ante los propietarios de estos inmuebles que han eludido de manera sistemática su obligación de conservación. La denuncia respecto a este comportamiento lejos de proceder de los grupos de la oposición municipal, que vienen clamando tiempo atrás contra esta situación, fue verbalizada por el concejal de Ordenación del Territorio y Vivienda, Francisco Pomares, quien fue contundente al confirmar la existencia de "una falta de control técnico" en la Gerencia de Urbanismo en mandatos anteriores y la ausencia de "seguimiento" a las decenas de casos que habría requerido una actuación firme por parte del ente municipal.

La realidad en la que se encuentra el citado Registro de Solares, herramienta de la que se dota Urbanismo para presionar a los propietarios, es que actualmente se encuentran inmersos en el mismo 46 edificaciones y solares, a los que sumar una 14 expedientes archivados y otros 10 que caducarán y volverán a ser incluidos.

En cualquier caso, este dato dista de los más de 200 que, según señalan en el propio organismo municipal, se tienen localizados en el entorno del casco antiguo y que serían susceptibles de formar parte del mismo. No obstante, los propios técnicos indican que en los últimos meses es apreciable el número de propietarios que acuden a la Gerencia interesados en reactivar sus procedimientos. En concreto, aludieron a que puede ser del orden del 20%.

La reacción de Pomares, que apuntó de manera directa al anterior gerente en el organismo, se produjo después de que el Consejo de Urbanismo celebrado ayer aprobase la caducidad de varios expedientes de inmuebles que habían sido incluidos en este registro por el incumplimiento de sus propietarios de actuar sobre los mismos. Sin embargo, a pesar de haber transcurridos los plazos legalmente establecidos para haber, incluso, impulsado la venta forzosa de esas propiedades, Urbanismo evitó medidas de este calado.

"No había un seguimiento exhaustivo por parte de los técnicos; soy el primero en criticarlo", denunció, al tiempo que aclaró que desde su llegada al área se reforzó el equipo destinado a esta tarea y se ha corregido la situación. El actual responsable diferenció claramente entre el comportamiento de los anteriores gestores y el actual modus operandi. "Cuando llegué, yo y el actual gerente vimos que no se había hecho un seguimiento de esos expedientes y activamos el mecanismo con un equipo especifica", añadió Pomares.

De acuerdo con su argumento, frente a una mayor diligencia en el momento presente, en el pasado se optó por justificar la ausencia de seguimiento "en la crisis económica". "Pero no podemos dejar pasar la crisis, porque hay una demanda ciudadana para que se regenere todo ese entorno", apostilló.

En la línea del procedimiento seguido ayer por Urbanismo, que archiva tres expedientes para, posiblemente en el próximo consejo, volver a incluirlos en el Registro de Solares, el pasado mes de marzo el ente hizo lo propio con una parcela situada en la calle Don Rodrigo, esquina a la calle Ermitaño 3. Lo particular del caso es que esta parcela fue objeto de un acuerdo el 15 de junio de 1998 por el que Urbanismo incoó un expediente de declaración de incumplimiento de deberes urbanísticos contra el propietario "por no solicitar licencia de edificación en el plazo fijado".

Dos años más tarde, el Consejo de Urbanismo declaró el incumplimiento de los deberes urbanísticos de la propiedad y, como consecuencia, incluyó la parcela en el Registro Municipal de Solares y Terrenos sin Urbanizar "a los efectos de sometimiento de la misma a venta forzosa". Hecha la advertencia, el acuerdo para enajenar este bien por la vía del concurso no llegó hasta el 19 de febrero de 2001. Un día después el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) publicó el anuncio con la subasta de esta parcela, con un precio de licitación de 9,6 millones de pesetas (57.800 euros), en un paquete que integraba otras doce fincas. Sin embargo, nunca se llevó adelante esta enajenación.

Asumidas las explicaciones dadas por el concejal, los grupos de la oposición no desaprovecharon la ocasión para cuestionar la actuación del equipo de gobierno del PP en los últimos mandatos en esta materia. "Hay que presuponer que la administración es diligente en el control; no sé cuántos solares, edificios se pueden ver en esta situación, le pido que se sean todo lo diligentes que puedan", dijo el concejal de PSOE, Daniel Pérez, quien recordó que en el periodo de inacción al que aludió Pomares el presidente del Consejo de Urbanismo, como ahora, era el alcalde, Francisco de la Torre.

"Ha habido falta de voluntad política", añadió Pérez, afirmación en la que coincidió el portavoz de Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, quien más allá de la falta de seguimiento técnico de la que habló el concejal popular, subrayó la existencia de "responsabilidad política" en este asunto.

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