Urbanismo ordena restaurar el almacén de Cajamar incendiado

  • Los técnicos municipales no estiman necesario el derribo del edificio ubicado en la calle Albéniz de la capital que sufrió el pasado viernes un aparatoso fuego

Fue uno de los incendios más aparatosos ocurridos durante el año pasado en Málaga capital, pero sin embargo los daños que sufrió el almacén de archivos de la entidad financiera Cajamar ubicado en la calle Albéniz de la capital no fueron tan graves como para que haya que demoler el edificio. El informe realizado por el Real Cuerpo de Bomberos y los técnicos de la Gerencia Municipal de Urbanismo determina que no existe riesgo de derrumbe, aunque sí insta a los propietarios a tomar medidas cautelares de urgencia que ya han comenzado a llevarse a cabo como el apuntalamiento del inmueble.

Lo confirmó ayer a este periódico el concejal de Urbanismo, Diego Maldonado, que aseguró que las medidas que se dictaron pretendían garantizar la estabilidad del edificio y, especialmente, de la entreplanta metálica, donde al parecer tuvo el origen el incendio y que fue la parte más afectada por las llamas. Los dueños del inmueble -también es propiedad de Mercadona- ya han presentado un proyecto de emergencia en la Gerencia Municipal de Urbanismo para llevar a cabo su rehabilitación inmediata después de que se haya descartado la posibilidad de tener que derribar parte del mismo como se presumía en un primer momento dadas las dimensiones del incendio. Sin embargo, fuentes de Cajamar señalaron que finalmente se procederá a "consolidar, apuntalar y restaurar" las estructuras dañadas previa supervisión de los técnicos municipales. Lo que no ha trascendido aún es el alcance de las pérdidas que Cajamar ha sufrido en el interior de la nave ubicada en el polígono industrial de Centro Olletas, ya que era utilizado como almacén de archivos.

La abundancia de papel en su interior fue precisamente lo que dificultó la labor de los bomberos que no pudieron dar por extinguido el incendio hasta el sábado por la mañana pese a haberse iniciado sobre las 14:30 horas del día anterior. Una veintena de bomberos y ocho camiones cisterna formaron el dispositivo para sofocar las llamas que obligaron a desalojar de forma inmediata a los negocios colindantes por motivos de seguridad. En el momento en el que se declaró el incendio en el almacén no había personas en el interior por lo que no hubo que lamentar víctimas mortales. La calle Albéniz, en la que se ubica la nave afectada por el incendio, permanece cortada al tráfico por seguridad aunque se haya descartado que el edificio sufra peligro de derrumbarse.

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