Vecinos de La Palma dificultan la limpieza desde el viernes

  • Un conocido clan familiar cortó calles al paso de los camiones de Limasa en protesta por el incumplimiento de una promesa de trabajo · Llevan dos días sin barrer

Entre 25 y 30 operarios de Limasa llegaron ayer puntualmente a su retén en el mercado de La Palma. Pero no cogieron sus carros y escobas para ponerse a barrer las calles. Toda su jornada, desde las 6:30 hasta pasadas las 13:00, se quedaron en las dependencias municipales. El motivo, las presiones supuestamente recibidas por parte de un clan de etnia gitana que también impidió el servicio de recogida de basura al cortar la calle Cabriel. Los camiones tuvieron que ser escoltados por la Policía Local para poder vaciar los contenedores. La falta de seguridad ha motivado que desde el pasado viernes se dificulten las labores de limpieza en esta zona de la capital malagueña. Los que protestan aseguran que la concejala del distrito, María Ángeles Arroyo, les prometió que nos les faltaría trabajo en Limasa. Según ellos, su incumplimiento les ha movido a realizar estas acciones.

"Los barrenderos estaban en el cuartelillo desde por la mañana sin atreverse a salir por represalias", explicó Francisco Aguado, el presidente de la Asociación Huerta La Palma, que ayer se dio una vuelta por el barrio junto a los portavoces de la oposición Rafael Fuentes y Pedro Moreno Brenes y la concejala socialista Mariluz Reguero. "Los vecinos dicen que en campaña electoral le prometieron a algunos que si los ayudaban a recoger votos no les iba a faltar el trabajo en Limasa y ahora que se les ha acabado el contrato quieren que cumplan su promesa", comentó ayer el socialista Rafael Fuentes.

Ayer por la mañana algunas calles "estaban hechas una pena, con problemas de salubridad", según Fuentes. "Los vecinos se quejan, están hartos de problemas en el barrio, de que La Palma-Palmilla esté tan absolutamente dejada", añadió Fuentes que criticó la falta de presencia en el conflicto de ningún responsable del gobierno municipal. "Los barrenderos sin salir del retén, los camiones escoltados por la Policía y allí no ha aparecido nadie, ni la concejala, ni el gerente de Limasa, ni el alcalde, ninguna representación del equipo de gobierno", afirmó el portavoz socialista.

Más aún, tanto las asociaciones vecinales como la oposición, este periódico e incluso sus propios compañeros de partido se intentaron ayer poner en contacto con la responsable del distrito sin éxito. "La he llamado doce veces y no nos ha cogido el teléfono y si no se soluciona el conflicto hoy ocurrirá tres cuartos de lo mismo, los trabajadores no querrán acudir solos", apuntó el presidente de la Asociación Huerta La Palma. Francisco Aguado asegura que a los trabajadores de Limasa se les propuso que se distribuyeran en otras tres zonas pero "la mayoría viven en el distrito, son de la zona y quieren seguir limpiando aquí, pero con seguridad".

Las asociaciones vecinales consideran que, de ser cierto los argumentos de la protesta, que la concejala haya hecho esa promesa es "moral y éticamente incorrecto porque ella no tiene poder para contratar a nadie en Limasa y no se puede prometer algo que no se puede cumplir". El resultado "no es justo para los trabajadores de Limasa ni para el barrio, que es el que tiene las deficiencias en limpieza", subrayó Francisco Aguado. Para José Óscar López, presidente de la Asociación Familiar de la Barriada La Palma, "otra vez más vemos el abuso de poder de los que están puestos por el pueblo".

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