Vino en lata y sin alcohol

  • La bodega vallisoletana Matarromera elabora el primer vino del mundo con 0,0% de alcohol y escoge a Málaga como zona piloto para ver sus posibilidades de negocio

¿Había imaginado alguna vez que podría beber vino sin alcohol procedente de una lata como si fuera un refresco cualquiera? Pues, le guste o no, ya es una realidad. La bodega vallisoletana Grupo Matarromera ha lanzado al mercado Eminazero, un caldo elaborado en las variedades de tinto, rosado y blanco que, según sus propietarios es el único vino del mundo que tiene 0,0% de alcohol y cero calorías.

Esta compañía ha sido pionera en este tipo de producto y, además, ha escogido a Málaga como su primer mercado para dar a conocer esta clase de vino en Andalucía, de forma que se empezará a comercializar en la Costa del Sol tras alcanzar un acuerdo con las cadenas de distribución de Heineken y Lacosta. De hecho, este vino sin alcohol no estará a la venta en el resto de Andalucía hasta dentro de seis meses. Se ha elegido a Málaga por su volumen de población y la importante colonia extranjera existente, ya que este tipo de bebida está teniendo seguidores entre los europeos, con especial incidencia entre los nórdicos.

La primera idea que viene a la cabeza es que este producto se debe asemejar al mosto y que, por tanto, no es tan innovador. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Así lo asegura Carlos Moro, presidente de Matarromera, quien explicó ayer de forma tajante que este vino sin alcohol es "completamente distinto" al mosto, ya que este último "es zumo de uva y tiene 200 calorías mientras que el nuestro es vino sin alcohol, sin azúcar y sin calorías".

El proceso de elaboración no ha sido fácil ni corto pues se empezaron a dar los primeros pasos en 2008. Se sustenta en la extracción de vino natural de viñedos con uvas de bajo contenido alcohólico. A esa uva se le somete a un proceso de vinificación experimental que permite obtener un caldo de "elevada aromaticidad y bajo grado alcohólico". Posteriormente, el vino conseguido se expone a una fase de desaromatización donde los compuestos más volátiles se separan del vino y se extraen los aromas sin alcohol del producto inicial.

El siguiente paso es la desalcoholización mediante un sistema llamado de columna de conos rotatorios, obteniendo un producto de 0% de alcohol y aromas de elevada intensidad. Por último está la fase de reconstrucción organoléptica de segunda generación, en el que se elimina el alcohol en su totalidad.

Con el producto en la calle, la segunda fase, la más importante, es venderlo. Las posibilidades son, según Moro, infinitas ya que pueden beberlo personas de cualquier edad y condición, incluyendo mujeres embarazadas, conductores y hasta ciudadanos a los que su condición religiosa les impida beber alcohol. El presidente de Matarromera indica que van a hacer una gran campaña en los países árabes así como en el resto del planeta. Esta empresa prevé envasar nueve millones de litros y comercializarlo en todo el mundo obteniendo una facturación de unos 2 millones de euros.

Por ahora ya han tenido el reconocimiento de la crítica pues se hicieron con el premio Innoval Alimentaria correspondiente a 2010 al mejor producto de innovación. Le queda por ver si tendrá el apoyo de los consumidores, precisamente en un momento en el que hay mucha más mano dura contra el consumo de alcohol al volante. Moro hizo hincapié en que no han elaborado este tipo de vino aprovechando el temor de los conductores a las multas sino que se ha debido a la conjunción de "tecnología, investigación y oportunidad" aunque también reconoció que "ha llegado en un momento idóneo".

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