Un águila portuaria

  • Un servicio de cetrería ahuyentará a las gaviotas de la estación marítima durante la temporada alta de cruceros

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Pese a la renovada imagen del Puerto de Málaga, con su flamante estación marítima puesta en marcha recientemente, los excrementos de las gaviotas son la tarjeta de presentación de los cruceristas que llegan a diario. Para combatir este problema, la Autoridad Portuaria ha contratado un servicio de cetrería que operará, como mínimo, durante la temporada alta de cruceros. Un águila de harris, de nombre Cai, en alusión a su lugar de nacimiento (Cádiz), se encargó ayer de patrullar durante ocho horas el muelle de Levante para ahuyentar a las gaviotas.

Estas aves generan gran cantidad de suciedad. No sólo excrementos, sino también de desperdicios de comida, y ésto es lo que sufren los turistas cuando pisan tierra firme en Málaga. "Las gaviotas se posan en la nueva estación marítima de forma natural a descansar allí, pues tienen cerca el muelle pesquero. Pero defecan y lo manchan todo. Nuestro objetivo es echarlas", afirma Kiko Llopis, responsable de la empresa Gestión de Fauna, la misma que opera en el aeropuerto de la capital.

La población de gaviotas en Málaga, según los técnicos consultados, "está descontrolada". De hecho, hace una década sólo criaban en el entorno de Maro (Nerja) pero en la actualidad ya han conquistado el entorno urbano, principalmente desde el sellado de los vertederos de la provincia. "Estas aves son del medio marino, pero ante la falta de alimento entran en las ciudades a buscarlo", explica Llopis, ornitólogo especialista en cetrería.

El Puerto de Málaga espera recibir este año miles de cruceristas a los que habría que sumar los tripulantes de los distintos cruceros que arribarán a Puerto. La temporada alta acaba de comenzar (la última semana llegaron 16 buques distintos) y el objetivo es ofrecer la mejor imagen a los visitantes.

El trabajo de las águilas consiste en marcar el territorio para expulsar a las gaviotas. "Cuando éstas detectan un depredador común en su zona, se marchan", asegura Llopis. Cai, junto con su cetrero, Juan Carlos Granero, realizó ayer una doble sesión de trabajo. Cuatro horas por la mañana y otras cuatro por la tarde, con resultados "satisfactorios". El equipo de aves cetreras de Gestión de Fauna patrullarán el muelle de Levante desde ahora.

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