El alcalde quiere aparcar el Metro al Civil y sustituirlo por un carril bus

  • La Junta descarta siquiera analizar la opción y afirma que el único debate reside en definir el trazado del tranvía en superficie hacia el norte de la urbe

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Un as en la manga con forma de autobús. La propuesta que el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, puso ayer sobre la mesa de la Junta de Andalucía y las empresas concesionarias para aparcar el Metro en superficie hasta el Hospital Civil y sustituirlo por una plataforma reservada para autobuses fue barrida de plano por la Consejería de Fomento, que reiteró que el único escenario abierto es el surgido del acuerdo alcanzado el pasado 27 de septiembre entre el regidor del PP y la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. El mismo se sustanció, de un lado, en la llegada bajo tierra hasta la mitad de la Alameda y, de otro, en superficie hasta la zona norte.

Tras casi tres horas y media de encuentro, en el que participó también la concesionaria responsable de la explotación del suburbano, el rostro de De la Torre daba fiel muestra de la negativa con la que se encontró por parte de Fomento. El delegado territorial de este departamento, Manuel García, reconoció que "por enésima vez" se expuso al Ayuntamiento la trascendencia de cumplir lo pactado.

Y a pesar de ello, De la Torre, que accedió a estudiar "en más profundidad" la intervención tranviaria defendida por la Administración regional, insistió en defender las bondades de la propuesta municipal, "más económica" y que, a su entender, será mejor recibida por los vecinos.

"Se trata de una solución apoyándose en el autobús, un Metro-bus", expuso horas antes de la cita. Según sus primeras pinceladas, el dispositivo dispondría de un carril exclusivo para su paso, con prioriad semafórica para garantizar tiempos adecuados y que, si bien concluiría en el entorno de los hospitales Materno Infantil y Civil, tendría la posibilidad de ser prolongado hacia otras zonas.

Los autobuses podrían entrar de forma soterrada hasta la estación Guadalmedina, donde llegarían los trenes, para que los viajeros transbordasen para continuar trayecto hasta el norte de la urbe. Ésta es una de las trabas que apuntan fuentes autonómicas, dado que la necesidad de cambiar de medio puede afectar a las cifras de pasajeros. Por el contrario, las fuentes indicaron que el modelo de explotación previsto para el Metro garantiza la continuidad de los trenes procedentes de Carretera de Cádiz hacia el entorno del Civil. Entre los parabienes señalados por el Ayuntamiento está que captaría para el Metro "los mismos pasajeros o más que con el tranvía". "Es una experiencia interesante, porque creamos una colaboración entre el Metro y la EMT, que puede ser extensible a otras zonas de la ciudad", añadió.

Pero la clave del nuevo posicionamiento del equipo de gobierno del PP hay que encontrarla en el hipotético rechazo vecinal que, según el alcalde, genera la idea del Metro en superficie. "Hemos notado un rechazo si no cien por cien sí fuerte al tema del Metro en superficie", aseguró, aunque admitió no haber consultado de forma directa con los colectivos. "No estoy diciendo que sea necesariamente esa solución, pero posiblemente sea más fácil el consenso vecinal con esa que con la otra, pero si con el tranvía se consigue el consenso, bienvenido sea".

Ya por la tarde-noche, De la Torre informó de su intención de aprovechar los próximos días para reunirse con colectivos del entorno de Bailén-Miraflores para conocer su opinión. Pero, ¿si los vecinos dicen no al tranvía? ¿Qué posición adoptará el Ayuntamiento? Ante la pregunta, el alcalde contestó: "Es un tema complicado el que me plantea, tenemos que decidir una fórmula u otra, la que sea mejor para la ciudad, la que sea más económica, y es más económica la que hacen los servicios técnicos municipales, y una propuesta que tenga el máximo consenso vecinal o el mínimo rechazo vecinal". A modo de respaldo de su tesis, reveló una conversación con responsables del Banco Europeo de Inversiones (BEI), que, según sus palabras, habría mostrado una posición abierta a la idea del autobús. "Al BEI le da igual una alternativa en superficie u otra; lo que le importa es que haya acuerdo", sentenció.

El delegado de Fomento en Málaga no dio pie a la duda. "Ya no cabe más debate; el debate del Metro será si cumplimos o no con las fases de licitación de ambos trazados, y si conseguimos hacer un buen trabajo pedagógico para que sea ese medio de transporte colectivo que necesita la ciudad", afirmó, al tiempo que subrayó la necesidad de que el acuerdo entre las administraciones sea "ya".

"Es necesario que esta inversión tenga un sentido, que no sea otra obra faraónica más que queda en el olvido y que sirve para que lamentemos la actitud política que no sirve para manejar los fondos públicos", insistió. Preguntado por una posible negativa municipal, dijo que ello provocaría una situación "muy complicada" para el conjunto del proyecto y admitió no disponer de alternativas.

"El plan B fue retirar la propuesta del Metro en superficie por el centro y plantear esta otra, que significa ceder, para llegar al consenso con el Ayuntamiento; entendíamos que el Ayuntamiento hacía lo mismo", manifestó, y añadió: "La ciudad se merece pasar la página de este debate".

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