El amanecer más dulce y esperado

Madrugar nunca había resultado tan fácil y placentero. El reloj apenas marcaba las 6:00 de la mañana cuando Laura Morales, de 6 años, ya estaba en pie abriendo todos los regalos que Melchor, Gaspar y Baltasar habían dejado en su casa para ella. "Cuando me levanté todavía era de noche", cuenta con alegría esta niña. Una muñeca Nancy con una scooter rosa, un juego de playa de Hello Kitty, una maquinita de coser y unas manoletinas fueron solo algunos de los regalos que encontró. Durante todo el año ha sido una niña muy buena y por eso asegura que Sus Majestades le dejaron "todo" lo que pidió en su carta. Ayer pasó un día inolvidable con todos sus nuevos juguetes y aún le queda el fin de semana por delante para disfrutarlos antes de volver al cole el próximo lunes.

También Jesús estaba muy contento con los regalos que los Reyes Magos le había dejado en su casa. Tan solo tiene tres años y no pudo acudir a ver la Cabalgata el día anterior porque se encontraba un poco enfermo. Sin embargo, cuando al despertar vio todos sus nuevos juguetes se puso mucho mejor. Un parking garaje, una batería de Bob Esponja, una maquinita, un coche teledirigido y unos bolos fueron algunos de los regalos que recibió. La noche anterior le costó un poco quedarse dormido pensando en que los Reyes Magos llegarían pronto a su casa y sobre las 9:00 de la mañana ya estaba desenvolviendo todos sus regalos.

El día de ayer fue sin duda uno de los más mágicos del año para los más pequeños. Los Reyes Magos trabajaron intensamente durante toda la noche anterior para que no faltaran regalos en cada casa. Desde primera hora ya se podía observar en cualquier calle de la ciudad a niños y niñas luciendo sus regalos, paseando en impolutas bicicletas, patines y patinetes, jugando con flamantes muñecos entre sus brazos, siempre con una gran sonrisa en sus rostros que reflejaba la felicidad que sentían tras la visita de Sus Majestades de Oriente.

El buen tiempo -se llegaron a alcanzar hasta 26 grados en Málaga- hizo que muchas familias decidieran disfrutar de este día tan especial al aire libre. Las risas de los protagonistas del día junto a sus juguetes nuevos fueron las estampas más repetida en algunas de las zonas más concurridas de la capital, como los paseos marítimos y los parques. El Palmeral de las Sorpresas fue uno de los lugares preferidos por los malagueños para pasar la tarde. Tras una agotadora jornada, estos pequeños volvieron de nuevo a la cama para así recuperar fuerzas, ya que todavía les queda un fin de semana entero por delante lleno de juegos.

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