Un hombre se atrinchera en el interior de su vivienda tras agredir a dos policías

  • Fue detenido después de que fuera sacado por la ventana con una escala de bomberos

Dos policías van a comunicarle una denuncia a un hombre. Éste se pone nervioso, los agrede, se atrinchera en su casa, amenaza con volar el bloque y obliga al desalojo del inmueble. Durante una hora y media un vecino de la barriada de Dos Hermanas, en la capital, tuvo ayer en jaque a policías, bomberos y a los habitantes del barrio. Al final, el agresor se entregó y acabó detenido. Pero lo rocambolesco es que cuando quiso salir de su vivienda no podía y tuvo que bajar en una escala de bomberos.

Todo empezó sobre las 18:00. Dos agentes de la Policía Local llamaron en la segunda planta de la calle Plaza de Huesa, número 5. Le llevaban a un subsahariano una denuncia que le habían puesto sus propios vecinos porque no pagaba unos gastos comunes. El denunciado se puso nervioso y agredió a los agentes aparentemente con el canto de un espejo. No fue nada grave. A continuación se encerró en su vivienda. Los policías locales intentaron que el hombre entrara en razón y depusiera su actitud. Sin embargo, se atrincheró en el piso y amenazó con volar el bloque haciendo explotar una bombona.

Ante el tenor que tomaban los acontecimientos, los agentes municipales pidieron refuerzos y alertaron a los bomberos que acudieron de inmediato. El edificio tuvo que ser desalojado ante el riesgo de que el hombre cumpliera su amenaza.

Con conocimiento judicial, la Policía Local forzó la puerta de la vivienda para intentar detenerlo. Pero el blindaje hizo que se rompiera la cerradura sin que los agentes consiguieran su propósito. Para entonces, esta barriada de la zona de Carretera de Cádiz ya estaba en vilo, con numerosos vecinos en la calle pendientes del desenlace y llena de vehículos policiales y de bomberos. La Policía Nacional tuvo que entrar también en escena. Sus agentes hicieron de polis buenos tratando de convencer al sujeto de que lo mejor era que se entregase. Y, finalmente, lo lograron.

Pero cuando después de una hora y media el hombre accedió a salir de su vivienda, la puerta estaba rota y no podía abrirla. Los bomberos pusieron entonces la escala en su ventana y el agresor salió de esa manera del inmueble. Apenas puso los pies en el suelo quedó detenido por atentado a la autoridad y amenazas. Anoche estaba arrestado en la Comisaría Provincial, pendiente de prestar declaración.

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