La lucha biológica contra las plagas recibe un premio empresarial

  • La compañía Insecta se hizo ayer con el V Premio Junior de Empresas organizado por el Instituto Municipal para la Formación y el Empleo (IMFE)

La empresa Insecta Soluciones Biológicas -especializada en el control de plagas- resultó ayer ganadora del V Premio Junior de Empresas organizado por el Instituto Municipal para la Formación y el Empleo (IMFE) -dependiente del Ayuntamiento de Málaga- y que ha contado con la colaboración de Popular TV, la Confederación de Empresarios de Málaga, la Cámara de Comercio, la Universidad de Málaga, la escuela de negocios Esesa y Málaga hoy.

A este concurso, en el que se reconoce la originalidad y creación de empleo de empresas jóvenes, se presentaron numerosas empresas de las cuales resultaron finalistas 12 de varios sectores. El ganador se lleva, además de la promoción, 6.000 euros.

El caso de Insecta es más que curioso. Dos biólogos, Emilio Gonzálvez y María Roa, decidieron en 2006 crear su propia empresa ante la falta de oportunidades profesionales que le daba su sector. Empezaron criando insectos que servían de alimentos vivos para mascotas. No obstante, observaron que el auténtico negocio era sumergirse en el control de plagas, lo que les llevó también a ganar el premio Spin Off en 2006 que concede la UMA.

Una normativa de la Unión Europea regula el uso de plaguicidas químicos en el sector agrícola. "Vimos que esta área era fascinante y nos volcamos", asegura Gonzálvez. En Insecta tienen naves en las que crían varios tipos de insectos. Uno de ellos es una chinche depredadora que se come a los trips (plaga que ataca con virulencia a árboles frutales, al pimiento verde y al tomate ocasionando grandes pérdidas económicas). "Cada chinche se puede comer entre 20 y 50 trips en un día pero sin afectar a la planta, por lo que elimina la plaga de forma natural y respetuosa con el medio ambiente", dice el fundador de la empresa. Gonzálvez recuerda que compraron unas chinches para empezar y que facilitan su reproducción alimentándolas con huevos de una especie de mariposa. Una de las principales virtudes de esta chinche es que, cuando ya se ha comido a todos los trips, muere por inanición.

La chinche es su principal actividad, aunque también producen y distribuyen un ácaro depredador y una avispa parásita que combaten las plagas del pulgón o la cochinilla que afectan sobre manera a los invernaderos. De hecho, Gonzálvez señala que están a punto de firmar varios contratos con propietarios de invernaderos de Almería para venderles sus productos. La avispa, además, es muy efectiva en la lucha contra la mosca blanca que afecta a frutales y hortalizas.

La compañía vende los insectos en grandes cantidades y, según su fundador, es "más barato que los tratamientos químicos". Una caja con 2.000 ejemplares de ácaro depredador cuesta 30 euros; otra con 500 chinches depredadoras -que miden entre dos y cuatro milímetros- 33 euros; mientras que un paquete con 3.000 avispas parásitas -son distintas a las normales porque son más pequeñas, entre dos y tres milímetros- tiene un precio de 30 euros. En 2008, el objetivo de Insecta es abrir un departamento de I+D para investigar la mejora de la eficacia de las colmenas de abejorros.

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